Sobrepeso y tabaco, posibles causantes de la menopausia precoz

Durante toda la vida el cuerpo de la mujer está en constante cambio, sobre todo por la actividad hormonal que influye en su estado de salud físico y mental. Cada mes es bombardeada con hormonas por la menstruación y esto continua con el embarazo, el parto y la menopausia.

Respecto a esta última condición, puede  ocurrir que se presente de forma precoz, lo que podría afectar tanto la salud como la vida normal de la mujer.

Principales síntomas de la menopausia precoz

Este problema puede afectar a todas las mujeres menores de 40 años. También se le llama «insuficiencia ovárica prematura» o PIO y su síntoma más evidente es la disminución o ausencia de la menstruación. El diagnóstico se da cuando no se reactiva la actividad ovárica.

Además de esto, también se observa:

  • Trastornos del ciclo menstrual, variando en intensidad y frecuencia.
  • Infertilidad que puede manifestarse por abortos espontáneos o por la incapacidad de concebir.
  • Enrojecimiento, palpitaciones, sofocos y sudoración.
  • Variaciones en el peso.
  • Cambios de ánimo.
  • Sequedad vaginal.
  • Trastornos urinarios.
  • Disminución de la libido sexual.

La menopausia precoz y el peso

A pesar de las investigaciones científicas se desconocen las causas reales y definitivas de la menopausia temprana. Sin embargo, un antecedente familiar, la quimioterapia y otros tratamientos agresivos podrían ser la causa. Pero más allá de eso, el peso también estaría relacionado con algunos casos de menopausia precoz.

Esta situación se potencia en mujeres que tuvieron bajo peso al comienzo de la edad adulta. Esta afirmación se basa en estudios de la Universidad de Massachusetts que evaluó estos casos en detalle llegando a tales conclusiones.

Relación de la menopausia precoz y el tabaquismo

Según el Instituto de Cáncer Roswell Park, las mujeres que fuman o están expuestas al tabaco de forma pasiva o activa podrían sufrir de menopausia temprana. Esto aumenta el riesgo de enfrentar una amenorrea prematura, que también implica infertilidad. Se aducen como causas principales que la absorción de las toxinas en el humo del cigarrillo altera el proceso hormonal y reduce la capacidad reproductiva.

¿Qué hacer?

Si aún no estás segura de estar ante esta situación, toma medidas, es decir, decídete a abandonar el tabaco y comienza a introducir hábitos saludables en tu vida diaria. Pero si ya estás diagnosticada, debes emprender una terapia sustitutiva hormonal para manejar la ausencia de hormonas sexuales, el envejecimiento prematuro y sus consecuencias.

Es posible que, si te sientes afectada emocionalmente, debas recurrir a un psicólogo. No hay nada que temer, recuerda que si enfrentas tu nueva realidad con anticipación, siempre podrás encontrar soluciones.