BienestarNutrición

Sobrepeso y muerte prematura: un estudio confirma relación

La conclusión del mayor estudio jamás realizado sobre el impacto del peso corporal en la salud es inequívoca; el sobrepeso y la obesidad reducen significativamente la esperanza de vida y son ahora la segunda causa de muerte prematura, justo detrás del tabaquismo.

El fenomenal aumento del peso corporal en los países occidentales es, sin duda, una de las transformaciones sanitarias más notables en los últimos 50 años. Un gran número de estudios ha demostrado claramente que este aumento sin precedentes del peso corporal tiene varios efectos negativos en la salud.

El exceso de grasa es un factor de riesgo importante para muchas enfermedades, en particular las cardiovasculares, la diabetes de tipo 2 y varios tipos de cáncer; por no mencionar los estragos que el exceso de peso causa en la estructura del cuerpo (articulaciones, músculos, huesos).

Los 4 millones de personas examinadas

Según varios expertos, este aumento sin precedentes del sobrepeso y la obesidad representa una situación catastrófica; la cual podría dar lugar a la mayor epidemia de enfermedades crónicas de la historia de la humanidad. Esto representaría una importante causa de muerte prematura.

Para cuantificar el impacto del sobrepeso en el riesgo de muerte prematura (antes de los 70 años), una colaboración de más de 500 científicos de 32 países revisó los resultados de 189 estudios sobre la relación entre el índice de masa corporal (IMC) y la mortalidad.

En total, los expedientes médicos de casi cuatro millones de personas sanas que nunca habían fumado en su vida fueron examinados por los científicos, lo que hace que sea, con mucho, el mayor estudio jamás realizado sobre el tema. Excluir a los fumadores y ex fumadores, así como a las personas que desarrollaron una enfermedad en los primeros cinco años del estudio, también ayuda a reducir al mínimo el impacto de los factores distintos del sobrepeso en la mortalidad. Se trata realmente de un estudio de muy alta calidad, que finalmente permite determinar con precisión el impacto del sobrepeso en el riesgo de muerte.

Hombres y mujeres afectados

Y el impacto es importante: comparado con las personas con un IMC normal (entre 22,5 y 25), cada aumento de cinco puntos en el IMC se asocia con un aumento del 39% en el riesgo de muerte prematura. Este aumento es particularmente significativo en los hombres (+51% de riesgo), pero también se observa en las mujeres (+30% de riesgo). Es importante señalar que estos aumentos de riesgo afectan tanto a las personas obesas (IMC > 30) como a las personas con sobrepeso (IMC > 25), que corren un mayor riesgo de muerte prematura, en particular por enfermedades cardiovasculares. En general, los autores estiman que el 14% de las muertes prematuras, o 1 de cada 7, podrían evitarse si la población mantuviera un peso saludable.

La juventud de hoy en día en la autopista de los problemas

Estos resultados son tanto más preocupantes cuanto que es probable que la situación empeore en los próximos años; debido al importante aumento del sobrepeso entre los jóvenes. Está claramente establecido que un niño con sobrepeso tiene un riesgo muy alto de obesidad en la edad adulta, corriendo el riesgo de que su esperanza de vida disminuya.

Además, los problemas relacionados con el sobrepeso suelen manifestarse mucho antes de llegar a la edad adulta. Varios estudios han demostrado que los niños y adolescentes con sobrepeso sufren de hipertensión, exceso de triglicéridos en la sangre y el hígado, y de hiperglucemia; un grupo de anormalidades que aumentan drásticamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes. Más allá de la reducción de la esperanza de vida, es sobre todo su calidad la que se ve drásticamente afectada por el sobrepeso.

La creación de un entorno familiar «anti-obesidad», en el que los alimentos industriales de alto contenido calórico (refrescos, tentempiés, bocadillos) sean sustituidos por alimentos sanos como frutas, verduras y frutos secos, y en el que el tiempo que se pasa en las distintas pantallas (televisión, videojuegos, tabletas y teléfono) sea sustituido por la actividad física, debería ser una prioridad para toda persona preocupada por la salud de su hijo.

También le puede interesar leer: Obesidad y cáncer: existen un vínculo y estudios lo confirman

Fuentes:

  1. Lloyd-Jones DM. Slowing progress in cardiovascular mortality rates: You reap what you sow. JAMA, publié en ligne le 29 juin 2016.
  2. The Global BMI Mortality Collaboration. Body-mass index and all- cause mortality: individual participant-data meta-analysis of 239 prospective studies in four continents. Lancet, publié en ligne le 13 juillet 2016.

Publicidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.