Bienestar

Todo sobre la parálisis de Bell: ¿De qué se trata y cuál es su tratamiento?

La parálisis de Bell es una afección neurológica que consiste en la inflamación del séptimo nervio craneal o nervio facial, causando una parálisis facial temporal. Acciones comunes relacionadas con la cara, como masticar, parpadear y fruncir el ceño son afectadas, debido a que el nervio en cuestión envía señales entre el cerebro y los músculos.

Mitos sobre la enfermedad

Pocos conocen acerca de este trastorno, por lo que fácilmente es malinterpretado y erróneamente tratado.

Estos son los mitos más frecuentes:

●      Uso de goma de mascar para reparar la parálisis

Este mito se debe a que se cree que el movimiento puede ayudar a recuperar el control muscular. Sin embargo, esto puede empeorar la situación, debido a que ocasiona la reconstrucción incorrecta de los nervios dañados.

●      Bajas temperaturas como causantes de parálisis de Bell

Esta creencia es totalmente falsa, la afección no responde ni a bajas ni a altas temperaturas.

●      La parálisis de Bell es una forma de Ictus

Este mito responde a que se puede confundir con un accidente cerebrovascular; pero estos se deben a interrupciones en el flujo sanguíneo, mientras que la parálisis de Bell es una inflamación de un nervio craneal.

¿Cómo identificarla?

Como su nombre lo indica, La parálisis de Bell se identifica por la parálisis facial de un lado de la cara (parálisis unilateral) o en ambos lados (parálisis bilateral), su intensidad radica en la magnitud del daño causado en el nervio craneal.

Normalmente esta condición presenta en el paciente problemas para mover las mejillas, dificultad para controlar los ojos, dificultades sensoriales como el oído o el gusto y dolor de cabeza o de oído.

El diagnóstico consiste en pruebas de movilidad y exámenes visuales. La resonancia magnética podría identificar la causa de la parálisis y la electromiografía determina la extensión del daño nervioso.

Factores presentes en las causas de la parálisis de Bell

Como se indica anteriormente, su causa principal es la inflamación del nervio facial, pero hay varias bacterias que pueden desencadenar la condición:

  • Virus del herpes
  • Varicela
  • Mononucleosis
  • Adenovirus
  • Sarampión
  • Paperas
  • Gripe
  • Enfermedad de Lyme

Algunos otros escenarios que podrían propiciar la enfermedad son diabetes, el embarazo, infecciones pulmonares, antecedentes familiares, esclerosis múltiple y presión arterial alta.

Tratamiento natural

Además de los medicamentos convencionales para tratar la parálisis de Bell, existen algunas técnicas para mejorar la condición:

●      Terapia física

Un fisioterapeuta es el especialista indicado para aplicar masajes y ejercicios musculares. Estos ayudarían a prevenir el debilitamiento y la contracción de los músculos faciales.

●      Terapia de mimo

Según estudio realizado en países bajos, 3 meses fueron suficientes para mejorar la simetría facial en pacientes con parálisis de Bell, luego de la aplicación de técnicas miméticas, relajación y ejercicios de expresión facial.

●      Acupuntura y vitamina B12

Algunos investigadores demostraron que la combinación de acupuntura y vitamina B12 ayuda a la recuperación completa en comparación con la acupuntura sola.

●      Protección ocular

Si la parálisis ocasiona dificultad para cerrar los ojos, deberá tomar medidas para mantener el ojo hidratado. El consumo de alimentos ricos en omega 3 le ayudará con la hidratación.

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