Salud

¿Es posible una sobredosis de vitamina C?

Durante la temporada de resfriados y gripe, las empresas de suplementos anuncian productos que prometen reducir el riesgo de enfermedad. La vitamina C es uno de los antioxidantes más conocidos y accesibles de los que se dice que ayudan a evitar las enfermedades.

También conocida como ácido ascórbico, la vitamina C es uno de los muchos nutrientes hidrosolubles que se encuentran de forma natural en frutas y verduras. Muchas personas también toman suplementos para asegurarse de que obtienen lo suficiente. Esto ha suscitado la preocupación por la posibilidad de una sobredosis accidental. Un exceso de vitamina C puede tener efectos adversos. Sin embargo, la sobredosis grave es rara y poco probable. La clave es saber cuánta vitamina C necesita realmente.

¿Qué hace la vitamina C?

La vitamina C es un tipo de antioxidante. Ayuda a proteger el cuerpo contra los radicales libres que dañan y destruyen las células que de otro modo estarían sanas. En este sentido, el consumo suficiente de este nutriente es sólo una forma de apoyar las defensas naturales del organismo contra las enfermedades. Así es como se ganó su reputación como vitamina antiviral.

También ayuda a aumentar la absorción de hierro, que es esencial para el crecimiento y las funciones corporales en general. La carencia de vitamina C puede provocar la enfermedad potencialmente mortal del escorbuto. Las naranjas y el zumo de naranja son quizás las fuentes más conocidas de vitamina C, pero otros productos de la sección de frutas y verduras están llenos de ella, como:

  • pimientos
  • brócoli
  • melón
  • pomelo
  • kiwi
  • fresas
  • tomates

Probablemente no necesita un suplemento de vitamina C si come mucha fruta y verdura. De hecho, una sola porción de cualquiera de los alimentos mencionados probablemente le permitirá alcanzar su cuota diaria.

¿Cuánto es demasiado?

La mujer adulta promedio necesita 70 mg de vitamina C al día. El hombre promedio necesita 90 mg. Las cantidades recomendadas son mayores para las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.

Es importante que hable de sus necesidades nutricionales individuales con su médico. La cantidad máxima recomendada, o límite superior, es de 2000 mg al día para todos los adultos.

Sobrepasar el límite máximo de vitamina C no es una amenaza para la vida, pero puede experimentar efectos secundarios como:

  • dolor abdominal
  • calambres
  • diarrea
  • dolores de cabeza
  • náuseas (y posiblemente vómitos)
  • trastornos del sueño

Las personas con hemocromatosis corren el riesgo de sufrir una sobredosis de vitamina C. Esta enfermedad hace que el cuerpo almacene demasiado hierro. La enfermedad hace que el cuerpo almacene cantidades excesivas de hierro, lo que se agrava si se toma demasiada vitamina C. Esta afección puede provocar daños en el tejido corporal.

Aunque la vitamina C (ácido ascórbico) es un nutriente esencial, es posible tener un exceso.

La vitamina C es una vitamina hidrosoluble que favorece el crecimiento y el desarrollo normales y ayuda al organismo a absorber el hierro. Dado que el cuerpo no produce ni almacena vitamina C, es importante incluirla en la dieta. Para la mayoría de las personas, una naranja o una taza de fresas, pimientos rojos picados o brócoli proporcionan suficiente vitamina C para el día.

Los suplementos de vitamina C también pueden interactuar con algunos medicamentos. Esto es especialmente cierto en el caso de los medicamentos para las enfermedades del corazón y el cáncer. Asegúrese de consultar a su médico antes de tomar un suplemento.

Otras formas de reforzar el sistema inmunitario

A pesar de lo que las empresas de suplementos quieren hacer creer, no hay pruebas científicas de que la vitamina C prevenga directamente los resfriados y los virus de la gripe. De hecho, tomar estos caros suplementos sólo acorta ligeramente la duración del resfriado. Además, tomar vitamina C después de haber enfermado no sirve de nada.

Es mejor que ahorre su dinero y se asegure de obtener suficiente vitamina C en su dieta diaria.

Al igual que con otras medidas preventivas, la mejor manera de protegerse de los virus del resfriado y la gripe es cuidarse. Puede hacerlo de la siguiente manera:

  • dormir lo suficiente todas las noches
  • Hacer ejercicio regularmente
  • comer alimentos nutritivos
  • evitar el exceso de cafeína y alcohol

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