¿Sabes qué le puede pasar a tu cuerpo si dejas de consumir harinas?

Las harinas son un alimento con mucha carga de propiedades beneficiosas para el cuerpo, su consumo es tan común, que entre 70 a 75% de lo que ingerimos a diario posee harina.

Aunque la harina se ha mostrado como un ingrediente maravilloso, casi fundamental en la dieta, también hay que tener cuidado con su consumo. Las harinas que han pasado por un proceso de refinación pueden llegar a ser nocivas si son consumidas en exceso, ¿quieres saber por qué?

Desventajas de la harina procesada

Se ha demostrado a través de estudio la relación de las harinas refinadas con diferentes enfermedades crónicas, como lo es la diabetes y obesidad. De la misma manera, se le asocia con la hipertensión, irregularidades con el colesterol y algunos tipos de cáncer.

El Aloxano es uno de los compuestos predominantes del pan, surge como resultado del proceso al que son sometidos los granos. Está clasificado como un veneno invisible de los alimentos procesados.

Y si dejo de comer harinas ¿Qué sucede?

Las harinas tienes un sinfín de propiedades y vitaminas que pueden ser aprovechadas por el cuerpo, pero al ser refinada sus valores son reducidos a la mitad.

La harina posee vitaminas A, varias del complejo B, E y K son las que más abundan, acompañado de alta carga fibra.

Para darle mayor provecho a sus propiedades, puedes comenzar a usar harinas artesanales o integrales y consumir productos derivados de estos, es decir, la que posea un menor número de procesos químicos.

Pero si planeas reducir la ingesta de harinas, estos son algunos de los efectos:

  • Mayor actividad en el metabolismo

Al reducir la ingesta de harinas procesadas se reducen los niveles de azúcar y mejorando la digestión, al mismo tiempo previene futuros problemas de hipertensión arterial.

La harina procesada incrementa los niveles de colesterol malo (LDL) en el organismo, dispara los niveles de glucemia, causa obstrucción en las arterias y frena los procesos digestivos porque su bajo contenido en fibra es difícil de asimilar.

  • Prevención de la osteoporosis

Al ser consumida en exceso, la harina puede reducir la cantidad de minerales y vitaminas para el cuerpo, abriendo espacio para este padecimiento. Las harinas refinadas prácticamente colaboran a la degeneración de los huesos.

  • Se reduce el riesgo de padecer diabetes

La gliadina es el componente responsable en las harinas para generar la sensación de apetito. Al reducir el consumo de harinas, evitas la aparición de azúcar en la sangre mientras que poco a poco se regula el control sobre el peso.

Al dejar de comer harinas repentinamente será un golpe fuerte para el cuerpo y sus diferentes procesos. Recomendamos regular y cambiar la dieta de harinas refinadas por harinas integrales para que tu cuerpo se beneficie de su propiedades.