Ritmo cardíaco en reposo ¿por qué se debe mantener bajo control?

Medir el ritmo cardíaco hace referencia a cuántos latidos genera el corazón en un determinado periodo de tiempo; por lo general hace referencia a un minuto. Este ritmo cardíaco marca diferente si la persona esta en reposo o si acaba de hacer una actividad física de alta intensidad. Si esta frecuencia no marca de acuerdo a lo normal según el estado de la persona, se puede estar frente a un problema de salud del corazón.

Esta frecuencia presenta, con el pasar de los años, una disminución fisiológica. Es decir, que el ritmo cardíaco, con el aumento de la edad, disminuye tanto en reposo como en estrés. Esto ocurre porque la potencia con la que el corazón bombea la sangre, cuando se es adulto, es menor que cuando se es joven.

Por eso, se hace necesario medir la frecuencia cardíaca cuando se está en reposo; de esta forma se compre mejor el estado de salud de una persona. La frecuencia normal del corazón de un adulto es entre 60 y 90 latidos por minuto.

Cuando la medición de una persona del común presenta hasta 50 latidos por minuto, se dice que el paciente estaría presentando bradicardia; lo cual no requiere atención especial. Pero si se registra por debajo de 50 latidos por minuto, se trataría de graves problemas que deben mantenerse controlados.

Si por el contrario, la frecuencia cardíaca de una persona en reposo, supera los 100 BPM, sería la otra forma de riesgo, pues significa un ritmo demasiado acelerado que podría ser sinónimo de hipotiroidismo o anemia; el paciente podría estar presentando un cuadro de taquicardia que conllevaría a otros problemas adicionales.

Consecuencias de la alteración del ritmo cardíaco en reposo

Una de las mayores causas de muertes por problemas cardíacos, es debido al aumento de la frecuencia cardíaca en reposo; aún en ausencia de otras enfermedades base.

Estas alteraciones entonces representan el incremento del porcentaje de riesgo de muerte en las personas. Para los hombres, por ejemplo, la posibilidad de muerte aumenta hasta 5 veces cuando tiene una frecuencia cardíaca en reposo por encima de 90 lpm. Para las mujeres, el riesgo incremente mucho más.

Consejos para mantener el ritmo cardíaco bajo control:

Además de seguir las prescripciones y controles médicos, hay algunos hábitos de vida que también ayudan a mantener el ritmo cardíaco en orden.

  • Actividad física intensa y continua:
    El ejercicios hace que el corazón sea más elástico y le genera resistencia; logrando estabilizar la frecuencia de latidos, tanto en reposo como en movimiento.
  • Dieta Saludable:
    Una alimentación saludable influye en gran medida sobre la salud del corazón; ayudando a reducir los niveles de los latidos de este.

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