Riesgo de derrame cerebral: reducirlo un 80% con 8 simples acciones

Ictus cerebral

El 80% del riesgo de sufrir un derrame cerebral se pueden reducir a través de factores de estilo de vida; como la dieta, el ejercicio, el mantenimiento de un peso saludable, el control del azúcar en la sangre y la presión sanguínea, y el dejar de fumar.

En estudios recientes también se ha destacado la importancia de la ingesta alimentaria de vitamina C y hierro, así como de potasio. La fibra también es importante. Los investigadores han descubierto que por cada siete gramos extra de fibra consumidos cada día, el riesgo de sufrir un derrame cerebral se reduce en un 7%. La fibra es la parte no digerible de las plantas, que puede ser soluble o insoluble. Se ha demostrado que la fibra soluble en agua es la que más reduce el riesgo de derrame cerebral, pero lo ideal sería que su dieta incluyera alimentos con alto contenido de fibra soluble e insoluble, como..:

  • Cáscaras de semillas de Psyllium,
  • semillas de lino y chia
  • Frijoles verdes
  • Coliflor
  • Verduras como el brócoli y las coles de Bruselas
  • Almendras y bayas

En general, la mayoría de los accidentes cerebrovasculares podrían prevenirse adoptando un estilo de vida saludable En resumen, su estilo de vida tiene un impacto directo en su riesgo de sufrir un derrame cerebral, e incluso pequeños cambios pueden marcar la diferencia.

Aquí hay 8 cosas simples que puede hacer para reducir aún más el riesgo de derrame cerebral

1. Un programa de ejercicios variado

El ejercicio puede mejorar significativamente la señalización de los receptores de insulina y leptina, normalizando la presión arterial y reduciendo el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Pruebe un programa de actividad física integral que incluya ejercicios de intervalos de alta intensidad, así como un suave entrenamiento de fuerza, estiramiento y modelado del cuerpo.

Si ya ha sufrido un derrame cerebral, el ejercicio también es muy importante porque las investigaciones demuestran que puede mejorar significativamente su recuperación tanto mental como física.

2. Prohibir las carnes procesadas

Se ha demostrado que algunos conservantes, como el nitrato de sodio y el nitrito, que se encuentran en las carnes ahumadas y procesadas, dañan los vasos sanguíneos, lo que podría aumentar el riesgo de sufrir un derrame cerebral. Evita todo tipo de carnes procesadas y elige carnes orgánicas, alimentadas con pasto en su lugar.

3. No más gaseosas

Una investigación presentada en la Conferencia Internacional de la Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares de 2011 demostró que un solo refresco dietético al día puede aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular en un 48%. Lo ideal es tratar de eliminar todos los refrescos de su dieta, ya que una sola lata de refresco regular contiene casi el doble de la cantidad diaria de fructosa que necesita para mantener una buena salud y prevenir enfermedades.

4. No dejes que tu estrés te supere.

Cuanto más estresado esté, mayor será el riesgo de sufrir un derrame cerebral. Las investigaciones han demostrado que cada vez que una persona baja un nivel en su escala de bienestar, su riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular aumenta en un 11%. No es sorprendente que la relación entre la angustia psicológica y la apoplejía sea más pronunciada cuando la apoplejía es fatal. Hay una serie de herramientas de reducción del estrés muy exitosas, como la oración, la meditación, la risa y el yoga, por ejemplo.

5. niveles máximos de vitamina D

Los bajos niveles de vitamina D duplican el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular en los caucásicos. Muchas personas optan por los suplementos de vitamina D3 para aumentar sus niveles de vitamina D. En su lugar, optimice sus niveles obteniendo una exposición adecuada al sol – 20 min/día. Lo ideal es mantener el nivel de vitamina D entre 50 y 70 ng/ml durante todo el año.

6. La terapia de reemplazo hormonal (HRT) y la píldora anticonceptiva

Si está usando un método anticonceptivo hormonal (ya sea la píldora, el parche, el anillo vaginal o el implante), es importante que entienda que está tomando progesterona y estrógeno sintéticos. Esto no es realmente propicio para mantener una salud óptima. Estos anticonceptivos contienen las mismas hormonas sintéticas que se utilizan en la terapia de reemplazo hormonal (TRH), que se ha demostrado que están asociadas con una serie de riesgos comprobados, incluyendo coágulos de sangre, derrame cerebral, ataque cardíaco y cáncer de mama.

7. Las estatinas: un riesgo adicional de recurrencia

Las estatinas son medicamentos que se recetan comúnmente para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, las investigaciones demuestran que estos medicamentos para reducir el colesterol en realidad aumentan el riesgo de sufrir un segundo accidente cerebrovascular si ya ha tenido uno primero. Hay dos posibles explicaciones para esto: o bien los medicamentos reducen demasiado el colesterol, aumentando el riesgo de hemorragia cerebral, o bien afectan a los factores de coagulación de la sangre, aumentando el riesgo de hemorragia.

8. Caminar descalzo por el suelo: «aterrizar» para reconectarse con la tierra

Caminar descalzo (o «aterrizar») tiene un poderoso efecto antioxidante que ayuda a reducir la inflamación en el cuerpo. El cuerpo humano parece estar perfectamente sintonizado para «trabajar» con la tierra en el sentido de que hay un flujo constante de energía entre nuestro cuerpo y la tierra. Cuando pones los pies en el suelo, absorbes grandes cantidades de electrones negativos a través de las plantas de los pies. La conexión a tierra ayuda a diluir la sangre mejorando su potencial zeta. Esto le da a cada célula sanguínea una carga negativa adicional, lo que les ayuda a repelerse, manteniendo el fluido sanguíneo y menos propenso a la coagulación. Esto puede reducir significativamente su riesgo de sufrir un derrame cerebral.

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