¿Qué es el esófago de barrett?

El término esófago de Barrett significa una situación en la que el epitelio normal que cubre el esófago es reemplazado por un epitelio similar al del duodeno, el primer tracto del intestino delgado. Es una forma de metaplasia que debe ser diagnosticada por endoscopia y examen histológico. Pero, ¿qué puede causar esta sustitución? ¿Qué síntomas causa? ¿Y cómo lo tratas?

Esófago de Barrett: Causas y síntomas

Por lo general, el esófago de Barrett se deriva de una forma de reflujo gastroesofágico. Cuando los cardias no logran impedir el ascenso de los jugos gástricos a lo largo del esófago, entran en contacto con la mucosa esofágica, que no está estructurada para resistir la acción de dichos jugos ácidos. Para defenderse, entonces, el epitelio se transforma en uno similar al del duodeno. El problema es que se trata de una forma de metaplasia, por lo tanto, una situación precancerosa: las células de este epitelio anómalo, de hecho, podrían multiplicarse de manera exagerada, transformándose con el tiempo en un tumor, especialmente formas de adenocarcinoma.

Hay algunos factores que predisponen al esófago de Barrett:

  • Reflujo gastroesofágico
  • Fumar
  • Ingerir alcohol
  • Obesidad o sobrepeso
  • Hernia hiatal
  • Ser hombres (especialmente ancianos)
  • Predisposición genética

En cuanto a los síntomas del esófago de Barrett, generalmente no causa ninguno. Sin embargo, se pueden presentar síntomas relacionados con la enfermedad de reflujo gastroesofágico que la causó:

  • Regurgitación ácida
  • Disfagia
  • odinofagia
  • Dolor de esternón
  • Heces negras
  • Vómito
  • Sangre en el vómito

Diagnóstico y terapia

El diagnóstico incluye una endoscopia con biopsia y un examen histológico del tejido. El tratamiento del esófago de Barrett, por otro lado, es doble. Por un lado, los síntomas del reflujo gastroesofágico deben ser mitigados, mientras que, por otro lado, la enfermedad desencadenante debe ser tratada, cuando sea posible.

Es importante curar la esofagitis para asegurar que el epitelio escamoso habitual del esófago regrese a las áreas donde ocurre esta metaplasia intestinal, antes de involucionar en el sentido del tumor. Si la terapia médica sola no es suficiente porque el área involucrada es grande o hay signos de displasia, puede ser necesaria la extirpación quirúrgica del tejido metaplástico.