Nutrición

Prostatitis y nutrición: alimentos recomendados

La prostatitis es la inflamación de la próstata, es decir, de la glándula que forma parte del aparato urogenital masculino. Cuando se inflama se presenta con el mismo agrandamiento y dolor. Estos trastornos a menudo se asocian con la necesidad frecuente de orinar, especialmente en la noche, y la reducción del chorro de orina que podría ser agravada por la disfunción eréctil u otros problemas sexuales. Los síntomas también pueden extenderse al ano, el suelo perineal, la ingle y la cara interna de los muslos.

La prostatitis puede tener varias causas, las más frecuentes de las cuales son de origen infeccioso (contagio sexual, reflujo de orina infectada, infección directa del último tracto intestinal, etc.). Además de la prostatitis infecciosa, también hay prostatitis asintomática (ausencia de síntomas en presencia de signos de inflamación) y prostatitis no infecciosa (llamada prostatitis abacteriana). En este tercer caso, los factores desencadenantes pueden ser el estancamiento de la sangre y la acumulación de secreciones, microtraumas repetidos (scooter, bicicleta), estreñimiento severo y hemorroides. Según algunos estudios científicos, el aumento de peso, los niveles de colesterol y triglicéridos, la presión arterial alta, la disminución de la producción de testosterona (la hormona masculina), el desarrollo de diabetes tipo 2 y la obesidad visceral también pueden ser responsables del agrandamiento de la próstata.

Dependiendo de la causa, la prostatitis se trata con antibióticos (el bacteriano) y con fármacos antiinflamatorios o alfalíticos. Sin embargo, no se debe subestimar la importancia de una dieta saludable combinada con un estilo de vida correcto. Seguir una dieta normo-calórica para mantener el peso en forma es esencial tanto para el tratamiento como para la prevención de la prostatitis. Es imprescindible poder elegir correctamente los alimentos que se van a incluir en la dieta. Entonces, ¿qué alimentos se deben preferir y cuáles se deben evitar en el caso de la prostatitis? Preguntamos a la Dra. Daniela Vitiello, bióloga y nutricionista.

Alimentos Recomendados:

Agua: residuo fijo bajo para favorecer la diuresis.

probioticas: ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y a contrastar la infección contraída.

Pescado azul claro: especialmente el magro, rico en omega 3, capaz de combatir la inflamación y las vitaminas liposolubles con acción antioxidante.

Frutas y verdes: ricas en antioxidantes y elementos antiinflamatorios. el licopeno presente en el tomate, un carotenoide fundamental para la protección de la próstata, es especialmente recomendable; no deben subestimarse las especies crucíferas como la col, la col de milán, la coliflor, el brócoli, etc., ricas en isotiocianatos, con una acción protectora para la próstata y los frutos rojos como la granada, los arándanos y las frambuesas.

Cereales integrales: a diferencia de los cereales refinados, contienen más fibra, selenio, vitamina e, vitaminas b y fitoquímicos, aliados a la próstata. entre los cereales enteros recomiendo el mijo, el arroz, el alforfón, el centeno, la avena, la escanda, la quinua, el amaranto y el sorgo. preferiblemente orgánico.

Frutas secas: en particular, semillas de calabaza y girasol, ricas en cucurbitina, omega 3 y zinc, esenciales para el funcionamiento de la próstata.

green te: contiene galato de epigalocatequina, una sustancia que tiene efectos positivos en la salud de la próstata.

Leguminosas: si no hay problemas particulares de meteorismo, pueden consumirse de forma segura, especialmente la soja, que es rica en fltosteroles e isoflavonas, ingredientes activos que previenen la inflamación.

Alimentos desaconsejables

Carne procesada e insakida: rica en grasas saturadas, aumentan el estado inflamatorio.

Leche y derivados: la caseína de los productos lácteos promueve la inflamación.

Grasas: actúan como co-factores en estados inflamatorios.

Pequeños especiales: son irritantes para las vías urinarias.

Huskerinas bebedoras: favorecen la proliferación de la infección.

Alimentos refinados: tienden a irritar el tracto urinario inferior, luego la próstata y la vejiga.