Prolapso rectal: causas y síntomas

El prolapso rectal es una alteración digestiva caracterizada porque el recto protruye fuera del ano, bien sea de manera parcial o en su totalidad. Por lo general, es un trastorno que es más usual en niños y en adultos mayores, trayendo consigo otros efectos negativos.

Por tal razón, conocer sus causas y síntomas es de vital importancia para que sepas identificar oportunamente esta alteración digestiva.

Causas del prolapso rectal

Un esfuerzo prolongado es el principal causante del desplazamiento del recto fuera del ano. Incluso, estudios indican que entre un 30% a 67% de los pacientes que sufren esta afección padecen estreñimiento crónico, ya que la fuerza que utilizan para poder evacuar fomenta la pérdida de la sujeción de la zona inferior del aparato digestivo.

Igualmente, puede suscitarse a causa de una diarrea prolongada o intensa, tos o estornudos crónicos, cirugías ginecológicas, fibrosis quística, parto vaginal, entre otras. Todos estos detonantes suponen un nivel de esfuerzo considerable, lo que ocasiona que el recto se deslice fuera del ano, provocando así el prolapso rectal.

Síntomas del prolapso rectal

La protrusión del recto tiende a empeorar de manera progresiva. Por ende, los síntomas iniciales son leves, pero pueden agravarse de no asumir el tratamiento más indicado. Entre las principales señales del prolapso rectal, destacan:

  • Incontinencia fecal.
  • Secreción mucosa.
  • Estreñimiento y diarrea.
  • Irritación, picazón y dolencia en el ano.
  • Al evacuar, las heces suelen ser de un tamaño pequeño.
  • En el peor de los casos, sangrado.

Es importante aclarar que, el prolapso rectal y las hemorroides no son sinónimos. Si bien comparten algunos síntomas, son trastornos digestivos diferentes. Ya que el prolapso afecta la pared del recto en su totalidad. Mientras que, las hemorroides solo atacan la capa superficial del recto.

¿Cuál es el tratamiento del prolapso rectal?

En caso de que la alteración sea leve, y siguiendo recomendaciones del médico encargado, al momento del deslizamiento del recto fuera del ano, se puede reintroducir presionando sutilmente ayudándose de una compresa húmeda. En caso de estreñimiento, el consumo de laxantes será suficiente para combatir esta afección.

Sin embargo, en casos graves cuando no se ha dado atención a los síntomas iniciales y la alteración ha avanzado, la intervención quirúrgica podría ser la única alternativa. A través de ella se recoloca y establece nuevamente la materia del aparato digestivo y la musculatura que le permite mantenerse en su sitio.

El prolapso rectal, como la mayoría de las alteraciones médicas, comienzan siendo casos leves. Pero al paso del tiempo si no se tratan correctamente, llegan a aumentar su gravedad. Mantente atento a los síntomas.