¿Sufres de presión alta? Aprende a controlarla de forma natural

La  elevada presión arterial es una condición de salud que no debe tomarse a la ligera. Aun si no presentas síntomas es necesario mantenerla controlada, ya que puede afectar el funcionamiento de órganos vitales de forma progresiva y silenciosa.

Por suerte, existen métodos efectivos ideales para aplicar en casa y que solo requieren un pequeño cambio saludable en tu rutina diaria. ¡Sigue leyendo!

¿Cómo controlar la presión arterial en casa?

Controlar la presión arterial en casa te permite conocer tu estado actual de salud y demuestra si el tratamiento que sigues está funcionando bien o si debes modificarlo. Lo primero que necesitas es elegir un dispositivo portátil para monitorear la presión arterial y seguir estas indicaciones:

  • Lleva el tensiómetro a tu cita médica para que el doctor lo valide y compruebe que está listo para usarse.
  • Cuando utilices el tensiómetro, asegúrate de que el brazalete queda bien ajustado al brazo. Si el tamaño es inadecuado, el resultado arrojado puede ser falso.
  • Siéntate derecho, apoya bien la espalda del espaldar, mantén los pies en el piso y el brazo sobre una superficie lisa con la parte superior justo a nivel del corazón.
  • Levanta las mangas de tu camisa y coloca el brazalete una pulgada más arriba de la curva de tu codo.
  • Mantente sentado y relajado durante 5 minutos antes de tomar la presión arterial.
  • Evita hablar mientras tomas la presión arterial para no alterar los resultados.
  • No bebas alcohol o fumes los 30 minutos previos a tomar la presión arterial.
  • Para comprobar que la presión arterial es correcta puedes tomarla en ambos brazos, ligeras variaciones en el resultado son normales. Sin embargo, 10 puntos de diferencia podrían indicar que sufres de enfermedad arterial periférica.

Consejos para controlar la presión arterial sin medicamentos

Existen métodos sencillos y naturales que puedes aplicar para reducir la presión levemente alta. También puedes incluirlos como complemento del tratamiento médico indicado por tu doctor.

·        Lleva una dieta equilibrada

Sustituye alimentos con altos niveles de azúcar o grasas saturadas por alternativas saludables como aguacates, frutos secos, carnes blancas, legumbres, frutas, yogurt natural o fibra. No elimines por completo la sal de tu dieta, ya que el sodio es esencial para el organismo, pero sí debes reducirlo. Consume alimentos ricos en potasio como plátano, batatas, acelgas, pistachos, sandias y espinacas. Así lograrás un balance ideal entre sodio y potasio en el cuerpo.

·        Evita el cigarrillo

Es un mal hábito que aumenta de forma significativa las posibilidades de elevar repentinamente la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Además, deteriora progresivamente los vasos sanguíneos.

·        Maten el estrés a raya

Este estado emocional estimula el aumento de la presión arterial, por lo que viene bien controlarla con actividades como aromaterapia, yoga, meditación, lectura, ver películas o escuchar música y cualquier actividad que te equilibre.

·        Haz ejercicio

Ejercitarse con frecuencia produce un efecto altamente positivo sobre el equilibrio de la tensión. Si estás en forma puedes optar por ejercicios de alta intensidad por intervalos y si prefieres algo más tranquilo, los ejercicios de respiración son ideales.

·        Disminuye el consumo de alcohol y café

Las bebidas alcohólicas producen un aumento en la presión arterial y el café puede elevarla en caso de que no lo consumas regularmente. Así, que es conveniente tener cuidado cuando ingieras alguna de estas sustancias.

·        Forma parte de un grupo de apoyo

Si te es difícil lidiar con esta condición de salud, puedes participar en grupos de apoyo para personas con hipertensión o bien pedir ayuda a tus amigos y familiares. Ellos pueden llevar contigo el plan de tratamiento para evitar que rompas el estilo de vida saludable o que olvides tomar los medicamentos recetados por tu doctor.

Si tienes en cuenta estos consejos podrás controlar la presión arterial alta de forma natural, al tiempo que cuidas en general de tu salud.