¿Por qué la meditación no es realmente buena para todos?

Muchas personas practican la meditación para relajarse y sentirse bien anímicamente. Sin embargo, esta actividad podría no ser beneficiosa para todos. Y es que, según un estudio realizado por el University College de Londres sobre la meditación y su impacto en la salud y en la calidad de vida, esta actividad podría generar experiencias negativas en las personas.

De acuerdo a datos de la investigación, en la que participaron 1,232 personas, un 25% de ellas tuvieron experiencias inertes, presentando episodios de ansiedad, miedo o emociones confusas.

¿Cuál es el objetivo de la meditación?

La meditación es la acción de pensar y profundizar algún hecho con el objetivo de transformar nuestra mente. Pero pensar no es lo mismo que meditar, ya que el segundo tiene más que ver con una búsqueda de soluciones desde otra perspectiva en un momento aleatorio y causal.

La práctica de la meditación busca crear fortaleza interior al practicante, con la finalidad de aumentar la confianza en sí mismo. Crea una comunión de subconsciente con el “yo” para acceder a la sabiduría que yace en él y poder conseguir solución a sus problemas.

Motivos que originan ásperas experiencias con la meditación

Es difícil creer que la meditación pueda causar un efecto contrario a la solución que busca. En el caso de las personas que tuvieron una experiencia negativa con esta práctica, esta se presentó durante el proceso de meditar, no después.

Gracias a esto los investigadores pudieron establecer un patrón para identificar qué motiva esta causa adversa. Estos apuntaron a dos posibles causas:

  • El tipo de meditación

Existen diferentes tipos de meditación, pero la elegida en este caso para los practicantes del estudio fue Vipassana. Este es un estilo de meditación que cumple la función de depurar la mente de pensamientos negativos recurrentes mediante un retiro, lo que puede hacer que las personas se sumerjan en un estado completo de miedo y desánimo.

  • La religión

Estar vinculado a una religión puede ayudar a tener mayor afinidad con el tema de la meditación. Pero si las personas no son creyentes o son ateas, es posible que esta práctica les genere una experiencia negativa.

La meditación puede causar inconvenientes si no está bien canalizada por los participantes. Sin embargo, es importante acotar que aún no se ha logrado identificar qué motiva exactamente las experiencias negativas asociadas con la meditación. Lo que sí se sabe es que esta práctica mal focalizada puede sumergir a la persona en estados de depresión, ansiedad o crisis emocionales.