¿Pistachos contra la disfunción eréctil?

El consumo regular de frutos secos tales como nueces, avellanas o pistachos se asocia con una reducción significativa en el riesgo de enfermedad cardiovascular. Pero al mismo tiempo, los estudios muestran que otros fenómenos relacionados con la circulación de la sangre, especialmente la erección, también pueden mejorarse mediante el consumo de estas frutas excepcionales.

La erección se produce cuando dos estructuras esponjosas que corren a lo largo del pene, los cuerpos cavernosos, se llenan de sangre. Después de una estimulación sexual, se libera un gas, el óxido nítrico, que dilata las arterias que irrigan el pene y aumenta el flujo de sangre en estos cuerpos cavernosos; paralelamente, la presión que se acumula en el cuerpo cavernoso comprime las venas que normalmente evacúan la sangre, lo que hace posible bloquear su circulación y mantener la ingurgitación necesaria para las relaciones sexuales.

Desde un punto de vista fisiológico, la erección es un fenómeno esencialmente «vascular», que requiere el buen funcionamiento de los vasos sanguíneos que irrigan el pene.

La salud cardiovascular y el tono sexual están relacionados en los hombres.

La importancia de una buena circulación sanguínea para la erección asegura que cualquier interrupción en el funcionamiento de los vasos sanguíneos aumenta el riesgo de disfunción eréctil.

En este sentido, la diabetes, los altos niveles de colesterol o el engrosamiento de las arterias (aterosclerosis) se asocian muy a menudo con problemas de erección, debido a que todas estas condiciones pueden causar alteraciones importantes en la estructura de los vasos sanguíneos e interrumpir la llegada de sangre necesaria para la adecuada irrigación del cuerpo cavernoso del pene.

Estas dificultades rara vez se discuten en la plaza pública: la erección sigue siendo el símbolo por excelencia de la virilidad y la mayoría de las personas afectadas están muy incómodas con su condición. Sin embargo, este es un problema de magnitud insospechada, con aproximadamente el 40% de los hombres mayores de 40 años afectados por disfunción eréctil.

100 gR de pistachos aumenta en un 50% el grado de satisfacción relacionado con el sexo

Originarios del Medio Oriente (Siria, Turquía, Irán), los pistachos son frutas de cáscara de alta calidad, tanto por su extraordinario sabor como por su contenido en vitaminas, minerales y grasas insaturadas que son beneficiosas para la salud. El pistacho también se distingue por su alta actividad antioxidante, una propiedad que se deriva de su contenido de varios polifenoles (antocianinas, quercetina, naringinina, resveratrol, entre otros), carotenoides (incluyendo luteína y zeaxantina) y gamma-tocoferol (una forma de vitamina E). Se sabe que todas estas moléculas ayudan a prevenir enfermedades crónicas importantes, especialmente enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, cáncer y deterioro cognitivo.

Para examinar si los efectos positivos de los pistachos en la salud cardiovascular podrían mejorar la función eréctil, un equipo de investigadores turcos reclutó a 17 hombres casados (edad media de 48 años) que tenían problemas de erección desde al menos 12 meses. Los pacientes tenían que consumir 100 g de pistachos diariamente durante un período de 3 semanas, después de lo cual se evaluó su función eréctil mediante un cuestionario diseñado para medir la satisfacción asociada con su relación sexual (deseo, erección, orgasmo), así como mediante la medición de la llegada de sangre al pene, mediante ecografía Doppler.

Los resultados obtenidos son muy interesantes: el simple hecho de agregar los pistachos a la dieta aumenta en un 50% el grado de satisfacción relacionado con las relaciones sexuales y en un 25% la circulación de la sangre en el pene. Estos efectos se deben ciertamente a una mejora en la función vascular, ya que los niveles de colesterol malo (LDL) se redujeron después de solo tres semanas, mientras que los de colesterol bueno (HDL) aumentaron.

Los problemas de erección a menudo son un signo de problemas vasculares que se producen debido a una mala nutrición o conductas de riesgo como fumar. El rápido y dramático efecto de los pistachos observado en este estudio, sin embargo, muestra que estos problemas a menudo se pueden corregir con simples modificaciones a nuestro estilo de vida, y que lo que comemos realmente tiene una influencia determinante en varios aspectos de nuestro bienestar.