Aprende a diferenciar la pereza de la depresión y realiza un cuestionario para identificarlos

Confundir la pereza con depresión es más fácil de lo que algunos creen, no es solo cuestión de estar enredado en las sábanas durante largas horas. Se trata de un proceso que ocasiona desinterés, pérdida de peso, desorden alimenticio, falta de atención y problemas para dormir que pueden agravarse si no se les da la importancia que merece.

¿Cómo diferenciar la pereza de la depresión?

La clave principal que identifica la pereza es la elección. Es decir, una persona perezosa está consciente de que debe y puede hacer una tarea, pero elige no realizarla porque necesita demasiado esfuerzo. Prefiere en cambio realizar otra labor más sencilla, aunque no sea la más importante. Incluso puede elegir no hacer nada y descansar en su sillón favorito.

Una persona deprimida no elige o quiere sentirse perezoso, esta condición se escapa de su control. Por más que intente salir de la cama o realizar alguna tarea siente que no tiene la fuerza ni la voluntad para llevarla a cabo. Es posible que ni siquiera piense en las labores que tiene pendientes, ya que esto desencadenaría un episodio de ansiedad.

Sin embargo, padecer de pereza constante no es sinónimo de depresión. Existen procrastinadores o perezosos felices. Se trata de personas con falta de voluntad, extremadamente inactivas que constantemente retrasan sus labores y aun así no sufren de depresión. Por eso, siempre es recomendable recibir una evaluación médica.

Cuestionario para identificar un cuadro depresivo

Es común disfrutar de momentos de pereza luego de agotadores días de trabajo, pero si esta condición se extiende durante más de 15 días puedes estar presentando un cuadro depresivo. Responde este cuestionario e identifica tu situación emocional:

INICIAR EL CUESTIONARIO

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