Pérdida de memoria: la actividad física fortalece la función cerebral

Un estudio publicado en la prestigiosa revista Nature indica que la pérdida de memoria asociada al envejecimiento se debe a factores sanguíneos inflamatorios; estos impiden la formación de nuevas células nerviosas. Por lo tanto, los hábitos de vida que reduzcan la inflamación, podrían contribuir muchísimo a mantener la función cerebral, evitando la pérdida de memoria.

Aunque durante mucho tiempo se ha pensado que el número de células nerviosas (neuronas) en el cerebro no cambia en la edad adulta, el tejido cerebral contiene células madre que forman nuevas neuronas funcionales. Estas nuevas neuronas, resultado del proceso de neurogénesis, son importantes porque permiten al cerebro apoyarse en células «eficientes» en todo momento para llevar a cabo los procesos esenciales para la memoria y la adquisición de nuevos conocimientos. Varios estudios han demostrado que la pérdida de memoria, que suele afectar a los ancianos, está asociada a una reducción de esta neurogénesis.

Sin embargo, esta reducción de nuevas neuronas no parece inevitable. Otros estudios han demostrado claramente que ciertas actividades, en particular el ejercicio físico, preservan la regeneración neuronal y las funciones cognitivas. Por consiguiente, es probable que ciertos factores del cuerpo influyan en el proceso de neurogénesis.

La sangre, la portadora de la juventud o la vejez

Para identificar estos factores, un equipo de investigadores californianos transfirió sangre de un ratón anciano a un ratón joven y, paralelamente, transfirió sangre de un ratón joven a un ratón anciano. Este «vínculo sanguíneo» tiene repercusiones sorprendentes; cuando un ratón viejo es puesto en contacto con la circulación de un ratón joven: ¡la neurogénesis aumenta considerablemente en el ratón viejo mientras que se reduce en el joven!. Además, cuando a un ratón joven es inyectado repetidamente con sangre de un ratón viejo, su capacidad de aprendizaje se reduce. Estas observaciones sugieren que con la edad la sangre acumula factores que reducen la formación de nuevas neuronas, causando disminución de las capacidades cognitivas.

La pérdida de memoria asociada a la inflamación crónica

Comparando la sangre de ratones jóvenes y viejos, los investigadores encontraron que la disminución de la función cognitiva que acompaña al envejecimiento estaba correlacionada con un aumento significativo de los niveles de CCL11; una proteína conocida por su papel en los procesos inflamatorios. La importancia de este factor inflamatoria parece enorme; cuando los niveles de CCL11 se incrementan en ratones jóvenes, muestran una reducción en la neurogénesis así como problemas cognitivos que normalmente sólo se observan en animales mayores.

Dado que las cantidades de esta proteína inflamatoria también aumentan con la edad en los seres humanos, se sugiere que la reducción de la neurogénesis y la pérdida de memoria asociada al envejecimiento son consecuencias directas de la inflamación.

La actividad física, el mejor aliado contra la inflamación crónica

Este descubrimiento es importante porque sugiere que es posible tener un impacto real en el envejecimiento del cerebro; controlando los niveles de moléculas inflamatorias en el torrente sanguíneo. En este sentido, es interesante observar que las actividades que tienen una poderosa acción antiinflamatoria, como el ejercicio, se reconocen como uno de los principales factores del estilo de vida que pueden reducir el declive cognitivo y el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.

Así que no dejes que el invierno te intimide. Ya sea que se trate de esquí de descenso o de fondo, de raquetas de nieve, de patinaje o de trineo; hay muchas oportunidades de moverse para mantener tu tono muscular, ¡y tu memoria viva!

 

Fuentes:

Villeda SA et coll. The ageing systemic milieu negatively regulates neurogenesis and cognitive function. Nature ; 477:90-94.

Ahlskog JE Physical exercise as a preventive or disease-modifying treatment of dementia and brain aging. Mayo Clin Proc; 86:876-84