Los ojos pueden dar pistas sobre tu salud mental

Los llaman las ventanas o espejos del alma. Mirar directo a los ojos está asociado con la honestidad y la incapacidad para decir una mentira. Rebatible o no, lo cierto es que es uno de los órganos más eficaces para reflejar lo que sentimos y pensamos. Y un grupo de investigadores cree que no es lo único; también pueden poner en evidencia nuestra salud mental.

Que mirar a los ojos permita detectar el estado de nuestro cerebro pudiera parecer extraño. Sin embargo, para un equipo de científicos de la Universidad de Belfast, en Irlanda del Norte, se trata de la base de un interesante estudio clínico que busca explorar los confines de nuestra capacidad cerebral y salud mental.

Retina e información

Los expertos irlandeses se dedicaron a estudiar las imágenes de las retinas obtenidas de pacientes. El objetivo fue indagar sobre si este tipo de tecnología pudiera revelar información útil acerca de la salud mental y la detección precoz de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Esto no es descabellado si tomamos en cuenta que enfermedades silenciosas como los accidentes vasculares y las obstrucciones arteriales impiden que las neuronas nutran, oxigenen y lleven sangre al cerebro.

El caso es que el equipo encontró que la tecnología para observar la retina es mucho más barata y rápida que la exploración cerebral al poner en evidencia la presencia de drusas o depósitos de grasa, proteínas y minerales en el ojo. Estas drusas están en mayores cantidades  en las personas con Alzheimer y en menor proporción si se tiene una buena salud mental.

Cerebro y ojos conectados

Otro trabajo de investigación, realizado por expertos de la Universidad de California (San Francisco, EE.UU), expone la relación estrecha que hay entre los ojos y el cerebro para determinar la salud mental.

Publicado por la revista Neurology, este estudio explica que observar profundamente los vasos sanguíneos de la retina permite descubrir la salud del cerebro. La cuestión es que los daños vasculares observables en el cerebro se reflejan igualmente en los ojos.

La presencia de drusas, esas manchas amarillas en los ojos y que son signos de envejecimiento, son inofensivas, pero cuando aumentan en número revelan anomalías mentales como ocurre con el Alzheimer.

Nuevo método

Otro hallazgo es que en las personas con Alzheimer los vasos sanguíneos son más anchos cerca de los nervios ópticos y más angostos cuando están próximos a la retina.

Esto ha sido confirmado por otro trabajo efectuado durante 10 años en 511 mujeres posmenopáusicas (entre 65 y 75 años). Parte del estudio observó la memoria, expresión verbal y salud de sus retinas. Las mujeres con retinopatías y sin problemas de visión fallaron más que el resto en las pruebas de memorización y reflexión.

Todo esto, en definitiva, podría ayudar a encontrar nuevos marcadores para identificar los trastornos mentales.