Obesidad y diabetes: movilidad y planificación urbana afectan la situación

Según observaciones canadienses, se ha comprobado que los barrios de las ciudades que fomentan la marcha tienen menores tasas de obesidad y diabetes.

Se reconoce que la actividad física es una parte importante de la lucha contra la obesidad y diabetes, pero aún así debemos conseguir que el mayor número de personas se mueva lo más posible. Cada vez hay más pruebas de que el entorno en el que vivimos, ya sea que facilite el caminar o el andar en bicicleta, juega un papel importante en este sentido.

Al menos eso es lo que surge de este estudio realizado en Ontario, Canadá, por un equipo del Hospital St Michael en Toronto.

Más de 8.000 barrios estudiados bajo el microscopio

Los investigadores han clasificado más de 8.000 barrios urbanos en las ciudades del sur de Ontario en cinco partes, según su accesibilidad para caminar. Esto integra la densidad de población, la densidad residencial, los destinos (como tiendas, bancos, escuelas,…) a los que se puede llegar a pie en menos de 10 minutos y la conectividad por carretera.

Descubrieron que al principio del estudio, en 2001, la prevalencia de la obesidad y diabetes era significativamente mayor en los barrios de la Parte 1 (54%) que en los de la Parte 5 (43%).

Caminar, andar en bicicleta y el transporte público son buenos para la mejorar la salud

Entre 2001 y 2012, la prevalencia de la obesidad siguió aumentando en los barrios de la Parte 1, mientras que ya no lo hizo en los barrios de la Parte 5. La diabetes se estancó en los barrios menos activos, mientras que disminuyó en los barrios más activos.

Estos resultados, explican los autores, se relacionan con mayores tasas de uso de la caminata, la bicicleta y el transporte público y un menor uso del automóvil en los barrios más activos.

 

Fuente:

Creatore M.I. Association of Neighborhood Walkability With Change in Overweight, Obesity, and Diabetes, JAMA 315(20): 2211-2220.