Obesidad y cáncer: existen un vínculo y estudios lo confirman

Aunque la relación entre la obesidad y el cáncer está bien fundada, sigue siendo difícil de medir. Sin embargo, cada vez se apunta más al exceso de peso y se cree que es la causa de varios cánceres: de mama, útero, riñón, esófago, páncreas y colon.
Es un hecho que el número de personas con sobrepeso u obesas en Francia sigue aumentando (12,4% en 2006 frente a 8,2% en 1997). ¿Pero qué es la obesidad y cómo se mide?

Desde el punto de vista médico, la obesidad es un exceso de grasa corporal que conlleva desventajas para la salud. Más concretamente, si el cuerpo recibe más de lo que gasta, «almacena» parte del exceso.

Una cuestión de medición

Hay dos métodos para medir la obesidad. El primero es el Índice de Masa Corporal (IMC). Se mide dividiendo el peso corporal en kilogramos por el cuadrado de la altura de una persona en metros. Por ejemplo, un adulto que pesa 70 kg y mide 1,75 m tendrá un IMC de 22,9: IMC = 70 (kg) / 3,06 (m²). A modo de orientación, una persona con un peso normal tiene un IMC inferior a 25, un IMC de 30 o más indica obesidad.

El otro método es la medición de la circunferencia de la cintura, que identifica el exceso de grasa en el vientre. Cuando la circunferencia de la cintura es superior a 90 cm en las mujeres (fuera del embarazo) o a 100 cm en los hombres, se considera que existe obesidad abdominal.

Un enlace de cintura

Es difícil determinar la causa de la obesidad en la génesis de un cáncer porque a menudo está entrelazada con el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios, el sobrepeso asociado al sedentarismo sería responsable del 25 al 30% de los cánceres de mama, útero (endometrio), riñón, esófago y colon, lo que representa unos 25.000 cánceres en Francia. ¡Es decir, las dramáticas repercusiones del sobrepeso en términos de cáncer!

Hay varias razones para el vínculo entre la obesidad y el cáncer, en particular la relación entre el exceso de grasa y el equilibrio hormonal del cuerpo. Las investigaciones demuestran que las células grasas liberan hormonas que aumentan el riesgo de ciertos cánceres. Por otro lado, el exceso de peso es responsable de un desgaste más rápido del cuerpo, lo que induce una inflamación crónica y una renovación celular más rápida. Los errores de transcripción del ADN son entonces más numerosos y las mutaciones cancerígenas tienen más posibilidades de desarrollarse.

Además, el exceso de peso también va acompañado de un exceso de toxinas, a menudo radicales libres, que se acumulan en el cuerpo. Estos radicales libres pueden desencadenar mutaciones del ADN potencialmente cancerígenas cuando entran en las células.

Algunas recomendaciones

Baje de peso si tiene sobrepeso. Para ello, se recomienda una actividad deportiva regular y una dieta equilibrada. En este caso, no dude en buscar consejo médico. Del mismo modo, puedes combinar ingredientes «anticancerígenos» como el ajo, la cúrcuma o el té verde con tu dieta. Por último, desde 2007, el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF) ha propuesto 8 recomendaciones para prevenir el cáncer. Todos ellos están relacionados con la nutrición y la actividad física. ¡Una prueba más de que es bueno para la salud mantenerse en forma!

Las 8 recomendaciones para la prevención del cáncer propuestas por el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF)

  1. Sea lo más delgado posible evitando estar por debajo de su peso.
  2. Haz actividad física durante al menos 30 minutos al día.
  3. Evita las bebidas azucaradas. Limitar el consumo de alimentos con alta densidad calórica (especialmente productos con alto contenido de azúcares añadidos, o bajos en fibra, o altos en grasa).
  4. Aumentar y variar el consumo de vegetales, frutas, granos enteros y legumbres.
  5. Limita el consumo de carne roja (como la de vaca, cerdo o cordero) y evita las carnes frías.
  6. Si se consume alcohol, limítese a un trago al día para las mujeres y dos para los hombres.
  7. Limitar el consumo de alimentos salados y productos con sal añadida (sodio).
  8. No tome suplementos dietéticos para protegerse contra el cáncer.

Recomendaciones del segundo informe Food, Nutrition, Physical Activity, and the Prevention of Cancer: a Global Perspective, publicado en 2007 por la red del Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF).