Nueva prueba rápida que detecta el coronavirus en 5 minutos

Con una pandemia activa que ya ha infectado a más de 36,2 millones de personas en todo el mundo, es esencial disponer de medios de detección rápida para identificar y aislar los nuevos casos antes de que las cadenas de infección sigan creciendo. Por esta razón, la ciencia ha trabajado incansablemente en el diseño de innumerables pruebas para determinar la presencia del SARS-CoV-2 en nuestros cuerpos. A estas alturas ya hay varias alternativas. Sin embargo, muchos todavía tienen un «pero» que impide que se conviertan en una solución global a largo plazo. Pero hace pocos días, dieron a conocer una nueva prueba.

Esta nueva propuesta basada en el sistema de «tijeras genéticas» del Premio Nobel de Química 2020 podría dar nueva vida al campo de la detección de casos de COVID-19. De hecho, Jennifer Doudna, una de las galardonadas con el Nobel, ha participado de forma activa en este estudio; ella ha trabajado en la perfección de las capacidades del sistema CRISPR diseñado para la prueba.

¿Cómo detectan las pruebas de CRISPR el SARS-CoV-2?

A principios de este año, ya se estaba considerando la posibilidad de utilizar los sistemas CRISPR para detectar el SARS-CoV-2. Sin embargo, los pasos del procedimiento han complicado el volumen de la prueba.

Para este segundo intento, la base teórica sigue siendo la misma. La prueba de CRISPR debería haber identificado la secuencia única de RNA del SARS-CoV-2. Para ello, era necesario crear una RNA «guía» que fuera complementaria al virus (y que correspondiera a por lo menos 20 bases de RNA). Una vez que la muestra del paciente entró en contacto con la enzima CRISPR y Cas13, la primera tuvo que adherirse al ARN mientras que la segunda tuvo que cortar los segmentos adheridos.

Anteriormente, los científicos habrían insertado una partícula fluorescente en la prueba que sólo aparecería cuando Cas13 hiciera los cortes. Así que, si la muestra brilló al ser iluminada con luz láser, esto indicaría un resultado positivo para COVID-19. Hasta ahora, la versión del ensayo de principios de año y la presentada recientemente como preimpresión en MedRxiv siguen siendo paralelas.

¿Qué hace que esta nueva prueba sea diferente?

El detalle que claramente hizo resaltar esta nueva prueba de CRISPR es la prometida velocidad de respuesta. Por un lado, los mecanismos tradicionales de laboratorio pueden tardar 24 horas o más en dar un resultado concreto. Del mismo modo, la versión de prueba presentada a principios de 2020 tardó al menos una hora en dar resultados. Pero esta nueva prueba para detectar el coronavirus tarda solo 5 minutos para mostrar el resultado; el cual es claro, indicando si se tiene o no el virus.

Gracias a esta velocidad, los procesos de detección y diagnóstico pudieron ser mejorados en todo el mundo. Pero esta no es la única ventaja que ofrece el nuevo diseño de la prueba CRISPR.

Permite un análisis más preciso de las muestras

Un punto de valor que destaca las nuevas pruebas de CRISPR en comparación con las pruebas tradicionales y su versión antigua es que no es necesario «multiplicar» el ARN de la muestra antes de analizarla. En los otros dos casos, para obtener respuestas claras, era necesario aumentar la cantidad de ARN disponible de manera que, si el virus estaba presente, fuera suficientemente evidente para las pruebas.

Aunque este sistema ofrece una mayor precisión en el resultado, más tarde complica la interpretación. En otras palabras, al tener que «multiplicar» la carga viral, se hace imposible saber cuánto había realmente al principio. Como resultado, los datos cruciales sobre la progresión y la presencia de la enfermedad en el cuerpo del paciente se vuelven inútiles.

Para lograrlo, los investigadores consideraron la posibilidad de añadir un segundo ARN de «plomo» a la mezcla. Como resultado, pueden confiar en ambos componentes para localizar el ARN del SARS-CoV-2 y revelar su presencia. Además, también pueden dar una idea de su cantidad, ya que cuanto más fluorescente sea la reacción, mayor será la cantidad de virus contenida en la muestra.

Son menos costosos y más versátiles

Dado que este modelo de prueba no requiere la multiplicación del ARN, no es necesario realizarlo directamente en el laboratorio, ni tampoco es necesario comprar productos químicos caros con los que realizar las reacciones. Como resultado, los costos se reducen drásticamente, lo que los hace más rentables.

Además, como si lo anterior no fuera suficiente, ya que no requieren de un laboratorio, se pueden hacer en muchos más lugares. De esta manera, no sólo las clínicas y hospitales podrían utilizarlos, sino también los centros de salud temporales, las escuelas y cualquier otro espacio que requiera estos controles.

Las posibilidades

A pesar de todas sus ventajas, incluso las pruebas de CRISPR tienen su propio «pero». En este caso, se ha demostrado que son menos precisos que sus homólogos tradicionales realizados en el laboratorio. Sin embargo, su velocidad compensa esto ofreciendo a los médicos y profesionales de la salud la capacidad de tomar decisiones rápidas.
De esta manera, los casos graves (con una gran presencia de virus) podrían tratarse inmediatamente, en lugar de tener que esperar horas o incluso días. Del mismo modo, las incertidumbres sobre los casos dudosos también podrían aclararse rápidamente y recibir el tratamiento que necesitan si son positivos.
En este momento, Douma y sus colegas están buscando maneras de hacer su prueba comercializable y utilizada en los hospitales.

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