Neumonía intersticial: cuáles son sus síntomas y tratamiento

Cuando la neumonía infecciosa pasa a ser muy grave, se convierte en una neumonía intersticial, afectando la parte más profunda de los pulmones. Pero además, es también una consecuencia grave del coronavirus; llegando a causar insuficiencia respiratoria grave en pocos días.

De la neumonía intersticial hay varios tipos; aprender a diferenciales puede ser fundamental para comprender su causa, diagnóstico y tratamiento. Teniendo en cuenta que la neumonía es una de las principales causas de muerte infecciosa en gran parte del mundo.

Tipos de neumonía intersticial

Por lo general esta enfermedad está relacionada con lesiones del tejido conectivo que recubre los alvéolos de los pulmones; que junto a los bronquiolos, forman la base del sistema respiratorio, es decir el lóbulo pulmonar.

Los tipos de neumonías idiopáticas no tienen una causa conocida, pero ocasionan síntomas y consecuencias muy parecidos en los pulmones. Algunas de ellas son:

  • La neumonía por hipersensibilidad o alveolitis alérgica extrínseca: es una enfermedad intersticial que puede manifestarse con hambre de aire y tos seca de forma aguda y a veces crónica. La causa de esta patología se encuentra en la exposición aguda a un determinado antígeno que provoca este rápido curso clínico.
  • neumonía intersticial escamosa: se manifiesta con tos y sibilancias incluso en ausencia de esfuerzos especiales y afecta principalmente a los fumadores varones de entre 30 y 40 años de edad.
  • La Neumonía intersticial inespecífica o inespecífica: afecta principalmente a las mujeres, a los no fumadores y a los menores de 50 años.
  • neumonía intersticial linfática o linfocítica, donde los glóbulos blancos maduros se acumulan en los alvéolos pulmonares. Puede afectar a adultos de edad media, que tengan probabilidad de padecer enfermedades autoinmunes; pero además, podría afectar especialmente a niños que sean portadores de VIH.

Para el caso del coronavirus, la constante inflamación causa un engrosamiento intersticial; y los alvéolos ya no pueden expandirse por completo para inhalar. Esta sería la causa de la formación de tejido cicatrizante en lugar de los propios alvéolos; ocasionando fibrosis intersticial, perdiendo parte de la función del órgano y produciendo entonces la neumonía intersticial aguda.

Síntomas de la neumonía intersticial

Por lo general esta enfermedad no muestra síntomas evidentes. Estos tardan un poco en aparecer, lo que hace que sea mucho más difícil el diagnóstico. Además, son similares a otras enfermedades pulmonares de este tipo.

Los principales síntomas de la neumonía intersticial pueden ser:
  • Disnea de esfuerzo, es decir, dificultad para respirar acompañada de una sensación de pesadez en el pecho y sibilancias. Este síntoma también se produce en presencia de estrés psicofísico, debido a una fuerte agitación, ansiedad, ataques de pánico. Por lo tanto, es necesario excluir en primer lugar otras causas antes de conectarla a una posible neumonía intersticial aguda mediante la realización de diagnósticos de primer nivel (radiología, hemogasanálisis);
  • Tos seca, seguida durante varios días de expectoración de secreciones;
  • Alteración de la temperatura corporal (fiebre);
  • Sensación generalizada de agotamiento, como la que se experimenta después de un esfuerzo excesivo (astenia);
  • Pérdida de peso;
  • Parches y manchas azuladas en la piel (cianosis);
  • Ojos o boca secos;
  • Dolor localizado en uno o más músculos (mialgia);
  • Dolor en las articulaciones (artralgia);
  • Esclerodactilia, es decir, un aumento de la tensión de la piel de los dedos de las manos o de los pies;
  • El fenómeno de Raynaud, relacionado con la esclerodactilia: las extremidades del cuerpo, generalmente las manos o los pies pero ocasionalmente también la nariz y las orejas, se enfrían, se adormecen y cambian de color. En particular, manifiesta principalmente palidez o cianosis y finalmente, enrojecimiento (eritema);
  • reflujo gastroesofágico, es decir, elevación del contenido del estómago en el esófago, con la consiguiente quema detrás del esternón o regurgitación ácida.

Curar la neumonía intersticial

Debido a su gran complejidad, la neumonía intersticial tiene consecuencias diferentes según cada caso individual: mucho depende también del estado general del sujeto en cuestión, su edad, su historial clínico.

Por ejemplo, esta patología puede a su vez provocar otras complicaciones, como la neumonía intersticial bilateral, que afecta a los dos pulmones del paciente: por esta misma razón es necesaria la ventilación mecánica. Como es una enfermedad extremadamente agresiva, es mortal en alrededor del 60% de los pacientes en los seis meses siguientes a su aparición. Si el paciente sobrevive al episodio agudo inicial, puede recuperar la plena función de los pulmones y, por tanto, volver a la vida normal en un período de tiempo no demasiado largo.

Sin embargo, hay que tener cuidado incluso después de la curación: la neumonía intersticial hace que el cuerpo sea más delicado que antes. Por lo tanto, es necesario no exponerse a situaciones de riesgo de infección, ya que también puede producirse una recurrencia. Además, en la actualidad no hay pruebas suficientes para descartar un posible resultado de la neumonía intersticial aguda en la fibrosis pulmonar con disminución progresiva de la función pulmonar o una incapacidad para restablecer las reservas de aire que el paciente tenía antes del evento infeccioso.

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