Nadar en la piscina: Los 5 consejos para empezar

Empezar a nadar en la piscina es una buena intención para aquellos que quieren desahogarse después de un día ajetreado de trabajo o estudio, tonificar un poco sus músculos, hacer una actividad cardiovascular que mantenga su corazón y sus pulmones en forma, quemar unas cuantas calorías y, en general, dar una rutina activa a su vida. Sin embargo, la natación en la piscina no se improvisa, el riesgo de abandonar rápidamente es muy alto, y antes de empezar es bueno tener en cuenta algunos consejos útiles para hacer las cosas bien.

5 consejos para empezar a nadar en la piscina

Entre los consejos a tener en cuenta cuando se quiere empezar a nadar en la piscina están definitivamente considerar el tiempo que se tiene disponible, por qué se quiere nadar regularmente, cuándo se puede ir a nadar durante el día y otros puntos no menos importantes.

¿Por qué empezar con la natación en la piscina?

La motivación es esencial, y es importante que esté clara desde el principio. No basta con decir «voy a nadar en la piscina para mantenerme en forma un poco» porque entonces se corre el riesgo de correr en círculos, sin consecuencias apreciables y, con el tiempo, con cada vez menos motivación. Así que antes de hacer la maleta y meterse en una piscina, es bueno tener claro su objetivo: ¿Distraerse y divertirse? ¿Aliviar el estrés? ¿Adelgazando? ¿Mejorar su técnica? ¿Mejorar el rendimiento? ¿Arreglar los músculos? Cada uno de estos objetivos requiere un enfoque diferente, desde la libertad de ir cuando se pueda y tener tiempo para inscribirse en un curso o ser seguido por un entrenador. Objetivos claros = gran motivación.

¿Cuántas veces puedo ir a nadar a la piscina?

El tiempo disponible tiene una gran influencia en el logro de nuestros objetivos. Al poder ir a nadar a la piscina sólo una vez a la semana, no se puede pensar en mejorar el estilo o el tiempo, pero sí en divertirse y desahogarse un poco. Igualmente ir 3 veces o más a la semana a la piscina sólo para empaparse sería una pérdida de tiempo, y entonces realmente valdría la pena intentar hacer algo extra. Del mismo modo, con menos de 3 horas

a la semana disponibles para la natación, es realmente difícil pensar en perder peso nadando o tonificando un poco los músculos, por lo que hay que contentarse con dejar un poco de estrés y tensión sin prestar demasiada atención al espejo y al equilibrio.

¿A partir de qué nivel empiezo?

Su nivel de partida también tiene una gran influencia en las expectativas y, por consiguiente, en la satisfacción y la gratificación. Si empiezas de cero, es decir, no sólo no has nadado nunca con regularidad, sino que tampoco has hecho nada para mantenerte en forma, debes saber que sí, la natación tiene muchas ventajas (como éstas) pero aún así necesitarás constancia y tenacidad para poder nadar con regularidad y a distancias suficientes hasta tu remise en forme (es decir, al menos un par de kilómetros cada vez, que en una piscina de 50 metros hacen unas cuarenta piscinas). O podrías estar ya en forma, por ejemplo porque corres o andas en bicicleta, y tal vez quieras probar el triatlón, pero tener aliento para correr y andar no es lo mismo que tenerlo para nadar, y tampoco los músculos implicados son los mismos: puedes hacerlo, pero es mejor saberlo antes de golpearse la nariz contra alguna dificultad. O vuelves nadando después de un largo descanso, y entonces tu cabeza te dice una cosa pero tu cuerpo reacciona de otra manera, y tienes que armarte de mucha paciencia para encontrar tu automatismo.

¿Qué estilo de natación conozco?

Un detalle no trivial. Para muchos programas de fitness, desde el adelgazamiento hasta la tonificación, lo mejor es dedicarse al fitness mixto, es decir, a los entrenamientos en los que se alternan todos los estilos, desde el libre a la espalda, desde la rana al delfín. Pero si conoces bien un solo problema, puede ser más un problema que una solución, porque nadar mal significa lastimarse, y entonces antes de ir por la cantidad sería mejor pensar en mejorar la técnica, es decir la calidad.

¿Tengo el equipo adecuado?

De todas las cosas que puedes poner en tu bolsa para ir a la piscina, al final hay 3 cosas realmente importantes en cuanto a equipamiento: gafas, gorra y traje de baño. No es que haya que gastar inmediatamente para la gama alta. Pero si un equipo adecuado.