Bienestar

La menopausia: 3 cosas importantes a tener en cuenta para envejecer bien

Nuevas investigaciones han puesto de manifiesto la relación entre muchas de las afecciones y síntomas que se experimentan en la menopausia, y cómo pueden afectar a nuestra salud a medida que envejecemos.

  1. La grasa abdominal y la grasa alrededor del corazón están relacionadas con el deterioro cognitivo

Nuevos datos han encontrado una relación entre la densidad de la grasa alrededor del corazón y la función cognitiva en mujeres de mediana edad, y cómo puede afectar de forma diferente a las mujeres negras. Estos resultados proporcionan más pistas sobre cómo el deterioro de la salud cardiovascular que se produce después de la menopausia puede contribuir al aumento de la prevalencia de la demencia en las mujeres. Sabemos que la grasa alrededor del abdomen, incluido el corazón, no es buena. El perímetro de la cintura por sí solo es un marcador importante de las enfermedades cardiovasculares. Incluso las mujeres de peso normal que tienen una cintura más grande corren un mayor riesgo.

En un nuevo estudio, los investigadores utilizaron datos del Study of Women’s Health Across the Nation (SWAN) para evaluar las asociaciones entre el volumen de grasa del corazón y la radiodensidad (la densidad de la grasa medida con una máquina especial) y el futuro rendimiento cognitivo en mujeres de mediana edad. De las aproximadamente 500 participantes, el 30,6% eran menopáusicas.

Los resultados del estudio mostraron que la radiodensidad (mayor densidad) del tejido adiposo perivascular (PVAT) se asociaba significativamente con un peor rendimiento de la memoria de trabajo. Los investigadores también descubrieron una interacción significativa entre la grasa alrededor del corazón y el hecho de correr. Este estudio nos permite conocer mejor la grasa que rodea al corazón. No es sólo la cantidad de grasa, sino también la calidad de la grasa que rodea al corazón lo que podría determinar el riesgo para la salud, y no sólo para las enfermedades del corazón, también está relacionado con el riesgo de demencia. Un mayor riesgo vascular es malo para el cerebro, porque una gran parte del riesgo de demencia está relacionada con la salud de los vasos sanguíneos.

  1. El sueño fragmentado, no la falta de sueño, puede provocar depresión y aumento de peso.

Incluso si pasa ocho o nueve horas en la cama, puede tener malos resultados relacionados con el sueño.

El WASO, abreviatura de «wake time after sleep onset» (tiempo de vigilia tras el inicio del sueño), se asocia a consecuencias adversas para la salud mental, el bienestar diurno y la salud metabólica en mujeres de mediana edad. Las pruebas sugieren que la fragmentación del sueño en la menopausia puede repercutir en el metabolismo y contribuir al aumento de la grasa corporal, que se produce en aproximadamente la mitad de las mujeres durante y después de la menopausia.

Hasta ahora, siempre se ha hecho hincapié en la necesidad de dormir lo suficiente: «¿Duermes al menos siete horas? Este suele ser el mensaje de prevención que se da. Dormir lo suficiente, sí, pero durante la transición menopáusica puede ser más beneficioso centrarse en la calidad del sueño. Es importante encontrar formas de mejorar la eficiencia del sueño y reducir el número de despertares nocturnos, ya sea debido a los síntomas de la menopausia o a otras razones, más que el número de horas de sueño.

Existe una relación entre los síntomas de la menopausia, como los sofocos y los sudores nocturnos, y la WASO, por lo que puede ser conveniente probar el manejo de los sofocos para tratarlos. También hay una serie de razones que no tienen nada que ver con tu salud y que pueden interrumpir tu sueño, ya sea por los ronquidos de tu pareja o porque tu viejo perro se levanta a orinar cada hora. El alcohol, los problemas de vejiga y los estados de ánimo también pueden provocar interrupciones del sueño.

El estudio demostró que es absolutamente necesario trabajar en el tema de la WASO, ya sea por su cuenta o con la ayuda de un médico.

  1. Migraña y sofocos

Un nuevo estudio pone de manifiesto la relación entre los antecedentes de migraña y los sofocos y la asociación de ambos con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.

La correlación entre los sofocos y la migraña es significativa. Cuanto más intensos sean los sofocos, más probabilidades tendrá de sufrir migrañas graves.

El análisis transversal se basó en el Registro de Datos de Experiencias de Envejecimiento, Menopausia y Sexualidad (DREAMS), que fue completado por mujeres de entre 45 y 60 años que acudieron a la única clínica. Se incluyó a un total de 3.308 mujeres. Estos resultados pueden ayudar a ser más proactivos a la hora de proporcionar tratamiento e intervenciones en el estilo de vida para los síntomas de la menopausia en mujeres con antecedentes de migraña.

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