4 pasos para mejorar tu alimentación y estilo de vida en 2019

foto comida avocado y tomate

La llegada de un nuevo año siempre trae consigo propósitos y metas que muchas veces se van quedando en el olvido. ¿El 2019 será igual? Definitivamente hacer la diferencia está en ti y en la voluntad que le pongas a tus proyectos.

Paso 1: Enfócate en lo que quieres y necesitas

Siempre es importante que antes de iniciar cualquier trabajo, propósito o proyecto, tengas claro desde dónde comenzar y hacia dónde te diriges. Es posible que haya una parte de tu cuerpo que te esté molestando y quieras empezar a trabajar en base a eso, o que simplemente sepas que tienes unos kilos de más, y el trabajo se enfoque en perderlos y mejorar tu calidad de vida.

El punto está en saber identificar qué es lo que te motiva a empezar y agarrarte de ello con todas tus fuerzas para que no lo sueltes jamás. Busca la manera de inspirarte en personas que hayan comenzado un cambio de vida y que lo hayan logrado, ¡luego comienza a hacer lo propio por ti!

Paso 2: Ponle amor al entrenamiento

Si ya la actividad física forma parte de tu vida cotidiana, este paso no es tan difícil para ti, pero si entre tus quehaceres diarios no estaba incluido el entrenamiento por ningún lado, ha llegado el momento de hacerlo. ¿Por qué?, porque ejercitarte es una parte fundamental para mejorar tu salud de manera significativa. Tanto externa como internamente tu cuerpo no es el mismo después de que comienzas a entrenar, con disciplina y motivación.

Si no estás familiarizado con el proceso no te lances solo al vacío, porque corres el riesgo de rendirte muy rápido al primer dolor de piernas. El ambiente del gym es increíble, haces los mejores amigos del mundo, y puedes contar con entrenadores capacitados que te dirán exactamente qué hacer según tus características y necesidades.

Paso 3: Comer rico y sano es posible

Este paso está estrechamente relacionado con el anterior, porque no podemos hacernos el propósito de entrenar sino vamos a mejorar nuestra alimentación, y viceversa. Comienza por desintoxicar tu cuerpo de toda aquella comida rápida, chatarras, gaseosas y licor que le diste en diciembre. Haz un alto y empieza de nuevo. Hay muchas opciones de bebidas desintoxicantes que pueden sorprenderte si les das la oportunidad, y así mismo ocurre con la comida.

Quizás la palabra dieta no está hecha para ti, pero no dejes que ella te detenga. Se trata de darle más permiso a las proteínas y vegetales en tu vida, come cada 3 horas bocadillos bajos en grasas y toma mucha agua. Ya este es un buen comienzo.

Paso 4: Suelta el estrés

Este paso puede resultar más sencillo de lo que piensas, porque en realidad se trata de una decisión. Decide alejar todas las preocupaciones de tu vida que no aportan nada, sino que restan, y en lugar de preocuparte, ocúpate de lo realmente importante. ¡Hazlo por ti! Verás que vale la pena.