Mascotas en casa: tenerlas ayuda a mejorar la salud

Además de estar asociado con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, tener mascotas también puede tener efectos beneficiosos en el sistema inmunológico; ellas aumentan nuestra exposición a los microorganismos.

En varios estudios se ha informado de que la tenencia de animales domésticos se asocia con varios efectos positivos en la salud cardiovascular; como el aumento de la actividad física, la disminución de la presión sanguínea, la mejora del perfil lipídico y la mejora de la supervivencia después de un episodio coronario.

Un animal contigo es bueno para tu corazón

Una revisión de todos estos estudios permitió a la Asociación Americana del Corazón llegar a la conclusión de que tener una mascota, especialmente un perro, puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Las mascotas también reducen el estrés, la ansiedad y el aislamiento social; un conjunto de factores psicológicos que se sabe que aumentan considerablemente el riesgo de enfermedades cardíacas y disminuyen la calidad de vida en general.

Para las personas que aman a las mascotas y tienen tiempo para pasar con ellas, adoptar una puede ser una decisión que puede tener un impacto muy positivo en su salud.

Mascotas en el hogar, menos asma y alergias

Otro factor asociado a las mascotas, que es menos conocido, es que alteran significativamente el microbioma de nuestro entorno inmediato: los miles de millones de bacterias, virus y mohos presentes en nuestros hogares. Los perros, que son naturalmente muy curiosos, literalmente meten sus narices (y patas) por todas partes y traen a casa un gran número de microorganismos; aunque esto puede parecer desagradable a primera vista,  esta ingesta de microbios puede ser en realidad positiva. Los niños que crecen en hogares con perros tienen un menor riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes como el asma y las alergias.

Estos resultados coinciden con un estudio del New England Journal of Medicine que demostró que los niños que crecen en un entorno rico en microbios, como una granja tradicional, se ven mucho menos afectados por el asma.

Así que aunque generalmente tendemos a asociar la palabra «microbio» con «enfermedad», la realidad es que la gran mayoría de estos microorganismos no son peligrosos; pueden influir positivamente en nuestra salud educando a nuestro sistema inmunológico para que tome las decisiones correctas.

La exposición a los microbios ayuda a nuestro sistema inmunológico

Un ejemplo de esta influencia es el fuerte aumento de la incidencia de enfermedades autoinmunes en los últimos años. Según algunas pistas en nuestra relación con la higiene, la mejora constante de las condiciones sanitarias reduce nuestra exposición a los diferentes microbios; asegura que el sistema inmunológico no esté en contacto con suficientes microorganismos para aprender su papel y distinguir adecuadamente lo que es peligroso (los patógenos del exterior) de lo que no lo es (el cuerpo humano como tal).

En otras palabras, las enfermedades autoinmunes serían causadas principalmente por una mala educación del sistema inmunológico; esto es consecuencia de la falta de exposición a la enorme variedad de microorganismos que normalmente están presentes en el ambiente.

La mejora de las condiciones de salud es un factor clave en el extraordinario aumento de la esperanza de vida en el último siglo. No se trata de retroceder, pero debemos ser conscientes de que la higiene se asocia con una disminución del número de microorganismos en nuestros entornos de vida y puede perturbar la inmunidad. La llegada de un animal de compañía a la casa, con los miles de millones de microbios que lo acompañan, permite que este microbioma se diversifique y por lo tanto podría mitigar los impactos negativos asociados a la disminución de los microbios.

Con todo, ya sea por sus impactos beneficiosos en la salud física, mental e inmunológica, las mascotas son realmente fantásticas compañeras de vida. ¡No es de extrañar que los perros hayan formado parte de la vida humana durante más de 30.000 años!

 

Fuentes:

Levine GN et coll. Pet ownership and cardiovascular risk: a scientific statement from the American Heart Association. Circulation; 127 : 2353-63.

Stein MM et coll. Innate immunity and asthma risk in Amish and Hutterite farm children. N Engl J Med. 2016 ; 375 : 411-21.