Máscara de protección para hacer ejercicio: ¿sí es recomendable?

La región de Lombardía, en Italia ha dispuesto levantar la restricción de confinamiento, en el caso de hacer ejercicio. Esto se podrá realizar si se cumplen algunas medidas como por ejemplo hacerlo individualmente y llevando una máscara de protección. Pero ¿es práctico usar una máscara de protección para hacer ejercicio?

La medida obliga a que las personas hagan ejercicio guardando la distancia mínima de 2 metros de otros. De acuerdo a eso, según lo que se conoce del coronavirus, si se guarda la distancia, no hay razones médicas convincentes para llevar las máscaras.

Y es que el virus se transmite principalmente a través de un contacto estrecho y prolongado; a través de esas gotitas de saliva o moco que pueden ser expulsadas en un radio, precisamente, de menos de 2 metros. El riesgo de esto, tomando la distancia necesaria y al aire libre, es mucho menor que si se compara con sitios cerrados; la circulación del aire es una gran ventaja.

Algo a tener en cuenta si se sale a hacer ejercicio, es que la máscara dificulta la respiración; al tiempo que la humedad de la exhalación, e incluso el sudor, la puede mojar. Una máscara mojada, no es un buen filtro para los microorganismos.

Adicionalmente, si se corre con una máscara, el espacio entre la máscara y la cara crearía una atmósfera rica en dióxido de carbono exhalado por nosotros mismos durante el esfuerzo. En consecuencia, inhalaríamos un aire con una concentración excesiva de este gas y una menor concentración de oxígeno. Lo que ocasionaría:

  • Mareos
  • Confusión
  • Dolores de cabeza
  • Aumento de la frecuencia respiratoria
  • Taquicardia
  • Falta de aliento
  • Aumento de la presión
  • Pérdida de coordinación
  • Problemas de visión
  • Cianosis
  • Fatiga prematura y también
  • En algunos casos, pérdida de conciencia y desmayos

Sin embargo, no en todos los casos se producen estos efectos. Especialmente si se utilizan protecciones distintas de las máscaras sanitarias. Como por ejemplo un calentador de cuello, que puede utilizarse para cubrirse la nariz y la boca cuando se pasa a otras personas y bajarlo cuando no hay nadie alrededor; aunque realmente esto no ofrece una gran protección contra los virus.

Entonces ¿qué máscara de protección sería adecuadaa para hacer ejercicio?

«Tratar de correr con una máscara FFP2 se sentiría como correr a una altitud de 3.000 metros», dijo Chambers al Wall Street Journal. Y es que todas las mascarillas avaladas contra el coronavirus, terminan siendo un problema a la hora de hacer ejercicios con ellas. Por eso es necesario lograr encontrar un equilibrio entre la comodidad y la capacidad de barrera de los materiales.

La opción más cómoda es probablemente, como se mencionó anteriormente, el uso de un calentador de cuello respirable. O intentar encontrar una máscara de protección reutilizable que funcione de acuerdo a la necesidad personal.

Es importante que al salir, mantenga la distancia de otras personas. Y tener todos los cuidados y medidas necesarias de desifección al regresar a casa. No olvidar tampoco, la importancia de lavar la máscara y las prendas usadas para el ejercicio.

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