Mandarina: Vitamina C y fibra

Pequeño, dulce, nutritivo y cómodo para comer incluso en el trabajo o la escuela. Las mandarinas son frutas versátiles que hacen mucho invierno. Son una buena fuente de vitamina C, que ayuda a combatir los radicales libres gracias a su acción antioxidante que protege contra el estrés provocado por la actividad física y sirve para estimular el sistema inmunológico, lo que resulta especialmente útil en un momento como éste en el que la gripe y los resfriados están a la orden del día.

También contienen una buena dosis de fibra, que ayuda al intestino a funcionar bien. Pero tenga cuidado de no exagerar… Una libra de mandarinas contiene 72 calorías, no es una cantidad pequeña para una fruta.

«Por eso es bueno no exagerar. Lo ideal, entonces, sería comer mandarinas recién recogidas, porque la vitamina C tiende a degradarse muy rápidamente, sólo toma unos pocos días», explica el Dr. Francesco Confalonieri, médico deportivo del Centro Médico Sant’Agostino, especialista en nutrición y metodología de la nutrición.

«En cualquier caso, si una persona lleva una vida normal y activa sin excesos, entonces la dosis de vitamina C dada por una dieta equilibrada, que por lo tanto incluye fruta de temporada como las mandarinas, es suficiente.

Sin embargo, si se trata de verdaderos deportistas, la integración puede ser necesaria. Normalmente, sin embargo, la dieta moderna no da lugar a deficiencias vitamínicas», añade el Dr. Confalornieri.

Quién señala: «En lo que respecta al sistema inmunológico, las vitaminas son ciertamente útiles, pero otros factores como el estado de ánimo y la fatiga también desempeñan un papel clave. Así que las mandarinas son geniales, pero no pasemos por alto lo que nos hace sentir bien”.