Mal aliento, qué hacer, cuidados y remedios naturales

La mala higiene oral, la comida atascada en los dientes, las enfermedades de las encías y las caries contribuyen al mal aliento. Este desagradable síntoma es causado por el estancamiento interdental de los restos de alimentos degradados por las bacterias de la placa; un diente con caries, por ejemplo, puede convertirse en un pequeño depósito de restos de alimentos que, como todas las sustancias orgánicas en descomposición, produce malos olores.

Mal aliento, lo que necesitas hacer

  • Bebe mucha agua y mantén tu boca húmeda. El agua y la saliva ayudan a limpiar la boca y los dientes, facilitando la eliminación y el retiro de las bacterias.
  • Cepíllate los dientes inmediatamente después de despertarte. Por la mañana, la halitosis es un fenómeno particularmente común debido a la reducción fisiológica del flujo salival. Por esta razón, se recomienda usar pasta y cepillo de dientes al despertar.
  • Preste especial atención a la higiene bucal:
  • Cepíllese los dientes al menos tres veces al día y después de cada merienda.
  • Después de cepillarse cuidadosamente los dientes con pasta y cepillo de dientes, enjuague su boca con enjuagues bucales suaves y refrescantes.
  • Use el hilo dental al menos una vez al día
  • Recordemos brevemente que una de las formas más comunes de mal aliento depende de una mala higiene oral.
  • Utilice pastas dentales enriquecidas con flúor para prevenir la formación de caries, una posible causa de halitosis.
  • Masticar lentamente y durante mucho tiempo favorece la digestión de los alimentos
  • Consumir caramelos balsámicos sin azúcar y chicles es un excelente remedio para enmascarar el mal aliento. El efecto «terapéutico» antitranspiratorio de las encías y los caramelos balsámicos se ve potenciado por su capacidad de estimular las secreciones salivales.
  • Para prevenir eficazmente la halitosis, es necesario erradicar la enfermedad de raíz. Antes de tomar cualquier remedio contra la halitosis, se recomienda encarecidamente que consulte a su médico.

Lo que no tienes que hacer

  • Fumar es también un enemigo del aliento fresco. Las toxinas que contiene, de hecho, dan al aliento un olor particularmente desagradable; además, el humo favorece la sequedad de la boca, agravando la halitosis.
  • Uso excesivo de enjuagues bucales y sustancias antisépticas (desinfectantes). Tanto la mala higiene dental como el uso excesivo de estos productos afectan negativamente a la frescura del aliento. Esta afirmación se explica por la presencia de aceites esenciales en los enjuagues bucales: estas sustancias, al ejercer su función astringente, acaban reduciendo la salivación y favoreciendo el mal aliento.
  • El ayuno no es un buen remedio para el mal aliento.
  • Usar enjuagues bucales formulados con extractos de clavo (eugenol). Su aceite esencial, de hecho, posee un poder altamente astringente, responsable de la reducción de la salivación. Por esta razón, el uso de enjuagues bucales similares no se considera un remedio válido contra la halitosis.
  • Beber alcohol: el alcohol también puede promover la halitosis
  • Masticar poco y rápido
  • El atracón: el atracón es también el enemigo de la halitosis. El cuerpo, de hecho, al encontrar una cantidad exagerada de comida en el estómago, tiende a ralentizar todos los mecanismos digestivos y, como sabemos, la dificultad digestiva favorece la halitosis.

Curas y remedios naturales

La fitoterapia desempeña un papel prestigioso en la prevención y el tratamiento de la halitosis (especialmente la halitosis fisiológica):

  • Aguacate (Persea Gratissima): remedio natural indicado para tratar la halitosis dependiente de trastornos gastrointestinales. Aunque está dotado de propiedades diuréticas, el aguacate está indicado como remedio contra la halitosis por su capacidad digestiva y su riqueza en fibra.
  • Prepare un vaso de agua caliente con 1 cucharadita de vinagre de manzana (la acidez del vinagre favorece la digestión) + 1 cucharadita de miel (sustancia corrigente, es decir, capaz de mejorar y corregir el sabor).
  • Enjuagues bucales formulados con sustancias desinfectantes y antibacterianas (aceites esenciales):

Limón (Citrus limon)

Mandarina (Citrus nobilis)

Naranja amarga (Citrus aurantium)

  • Enjuagues bucales formulados con sustancias de acción balsámica y refrescante:

Menta (Mentha piperita)

Eucalipto (Eucalyptus globulus)

  • Té de hierbas digestivas y estimulantes de las secreciones salivares y biliares:

Hinojo (Foeniculum vulgare)

Anís (Pimpinella anisum)

Decocción de alcaravea de los prados (Carum carvi): propiedades digestivas, remedio natural útil contra la halitosis dependiente de los trastornos gástricos

  • Plantas aromáticas como la salvia (Salvia officinalis), el romero (Rosmarinus officinalis) y el perejil (Petroselinum sativum)

 

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