Los insectos serán el alimento de mañana ¿Por qué sucederá?

Si te gustan los mariscos, es probable que también te gusten los insectos. Averigua por qué los saltamontes son los nuevos camarones y qué insecto puedes comer a continuación.

Sí, no es muy agradable y apetitoso a primera vista. Pero algunos bichos son buenas fuentes de proteínas y grasas insaturadas saludables. Así que no es sorprendente que sean un alimento básico de las dietas no occidentales.

¿Podrías comer algo que ya se ha arrastrado por el suelo o que ha zumbado en tu oído?

La idea de morder insectos puede parecer extraña a los occidentales, pero la «entomofagia» – o la práctica de comer insectos – es cualquier cosa menos nueva en Asia, África y América Latina. Muchas culturas han incluido insectos en su dieta durante siglos. Al mismo tiempo, «es el alimento del futuro». Necesitaremos alimentos alternativos que puedan ser cultivados en ambientes pequeños y que sean fáciles de criar. Los insectos están respondiendo a esta llamada.

En términos de salud, los insectos están marcando varias cajas de nutrición. Piensa en un insecto. Es tan pequeño, pero imagina una abeja voladora o un saltamontes saltarín. Necesitan muchos músculos y energía para hacer estas cosas. Los disfrutarás cuando los comas. En general, los insectos tienen un alto contenido de proteínas, un bajo contenido de carbohidratos y contienen minerales esenciales como el hierro, el zinc, el calcio y el magnesio.

Según un estudio publicado en agosto de 2019 en Food Science of Animal Resources, el contenido de proteínas de los insectos comestibles oscila entre el 35-60% del peso seco (después del procesamiento) o el 10-25% del peso fresco. Esto es más alto que las fuentes de proteína vegetal. Entre ellos se encuentran los cereales, la soja y las lentejas. Esto puede ser a veces más alto que la carne y los huevos. Su contenido de grasa varía mucho, de 10 a 60%, y es mayormente saludable, grasas insaturadas.

Beneficios ambientales: mucha menos agua y ninguna tierra agrícola en uso

Los beneficios ambientales del consumo de insectos también son importantes. El consumo de insectos podría ayudar a resolver los problemas de acceso a los alimentos, el costo y las preocupaciones ambientales. Ya en 2013, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación publicó un informe que mira hacia el año 2050. Para entonces la población mundial se estimará en 9.000 millones de habitantes. Los insectos son una opción más sostenible para ayudar a aliviar la escasez de alimentos debido a la falta de tierras agrícolas, la sobrepesca en los océanos y los efectos del cambio climático y la escasez de agua. La cría de insectos requiere mucho menos agua, tierra y alimentos que los animales tradicionales como el ganado.

2.000 especies de insectos que ya se comen en todo el mundo

Hay casi 2.000 especies de insectos que se comen en todo el mundo. Promover los insectos comestibles no significa buscarlos en tu jardín. Se trata de criarlos en ambientes verdaderamente limpios. Los insectos necesitan comer alimentos orgánicos. Si se dieran un festín con alimentos ricos en pesticidas, morirían. Hoy en día, se pueden comprar productos en los que los insectos se han convertido en comida. Puedes usarlo en la cocina y la repostería de todos los días, o combinarlo con sabores familiares, o prepararlo como alimentos familiares (como barras o galletas). Si nunca has considerado comer insectos, está bien. Pero no los descuides, son un elemento básico en muchas culturas. ¿Comes cangrejos, langostas y camarones? Son los primos hermanos de los insectos.

Aquí hay cuatro insectos para añadir a su plato

  1. El grillo: un excelente insecto rico en probióticos

    Si no estás listo para comerte un bicho entero, crujiente y todo eso, entonces una buena puerta de entrada es la harina de grillo. Por cada 2 cucharadas de harina de grillo, hay 50 calorías, 6 gramos (g) de proteína, 2,5 g de grasa (0,5 saturada) y menos de un gramo de carbohidratos. También hay pruebas preliminares de que el grillo promueve la salud intestinal, ya que su consumo estimula el crecimiento de ciertos probióticos que promueven la salud, según un pequeño estudio publicado en julio de 2018 en Scientific Reports.

  2. Gusanos de harina, un ingrediente versátil

    Puedes secar, asar, freír, freír, hervir, cocinar al vapor o microondas los gusanos de la harina. Son buenos para comer, según un estudio publicado en marzo de 2019 en la revista Foods.El estudio analiza los gusanos de la harina como fuente de alimento, y los autores señalan que asarlos les da un olor a maíz cocido. Después de secarse y procesarse, las larvas de gusano de la harina contienen un 50% de proteínas y un 30% de grasas. Esta cantidad de grasa es similar a la de la leche entera en polvo, señalan los investigadores. Como resultado, no son la elección más fácil.

  3. Termitas: Manganeso y fuerza ósea

    Nadie quiere encontrarlos vivos en su casa porque pueden causar una destrucción masiva. Pero las culturas de África y Asia se alimentan de termitas con gusto. Las termitas son extremadamente ricas en manganeso, un mineral que juega un papel esencial en el metabolismo para tener huesos fuertes y una función inmunológica. Las termitas contienen hasta 100 veces más manganeso que otros insectos. De hecho, pueden contener más del límite seguro de manganeso cuando se comen enteras.

  4. Saltamontes: más antioxidantes que en el jugo de naranja fresco

    ¿Te gustan los camarones? Los saltamontes tienen un sabor similar a esos amados mariscos. Para hacerlos comestibles, les quitamos las alas y las piernas. Tienen un alto contenido de proteínas y grasas, pero un bajo contenido de carbohidratos. En Japón, la gente los come fritos con salsa de soja. Puedes incluirlos en una dieta saludable. Los saltamontes están entre los insectos más ricos en antioxidantes. Contienen cinco veces más antioxidantes que el jugo de naranja fresco.

También te puede interesar leer: Picaduras de insectos: ¿cómo sé qué me ha mordido y si es peligroso?