¿Los edulcorantes te hacen engordar?: La medicina responde

¿Los edulcorantes te hacen engordar? La medicina responde. El uso de edulcorantes podría tener el efecto contrario al deseado, aumentando el peso en comparación con aquellos que no los usan. Esto es lo que surge de una revisión de estudios sobre el tema publicados por la Universidad de Australia del Sur en la revista Current Atherosclerosis Reports.

Entre las investigaciones analizadas, recuerda Peter Clifton, el principal autor del análisis, está la realizada en Estados Unidos sobre más de 5 mil personas seguidas durante siete años y de la que se desprendió que quienes usaban muchos edulcorantes habían tomado más peso que los demás.

Según Clifton, los consumidores habituales de edulcorantes no reducen en realidad su consumo general de azúcar. De hecho, utilizan tanto los normales como los artificiales, y pueden tener la creencia de que pueden darse el gusto con sus comidas favoritas. Además, los edulcorantes modifican la flora bacteriana intestinal, lo que podría estar relacionado con el aumento de peso y un mayor riesgo de diabetes tipo 2.

Otras investigaciones, añade el experto, han asociado el uso de edulcorantes con un mayor riesgo de ciertas enfermedades, desde las cardiovasculares hasta la demencia, aunque el mecanismo no está claro. «Una mejor opción – concluye Clifton – que usar edulcorantes es tener una dieta saludable».

Los edulcorantes son edulcorantes que sustituyen al azúcar simple (sacarosa), la miel o la fructosa. Se utilizan porque tienen pocas o ninguna caloría, por lo que ayudan a mantener el peso en forma o son coadyuvantes en las dietas de adelgazamiento.

Podemos añadir una bolsita o tableta de edulcorante a la taza de café o té, pero lo más común es que ya los encontremos en recetas de productos industriales o bebidas con las palabras «sin azúcar».

En la mayoría de los casos, con las debidas excepciones que veremos, estos productos no tienen ningún poder nutritivo, no proporcionan energía y, sin embargo, tienen un cierto impacto en el metabolismo y la producción de insulina.

Intentemos desentrañar la amplia gama de edulcorantes que existen en el mercado para entender qué tipo de compuestos están implicados, empezando por la necesaria distinción entre los edulcorantes artificiales o sintéticos (los más comunes y utilizados tanto por la industria alimentaria como por el consumidor privado) y los «naturales».

Los edulcorantes sintéticos más comunes utilizados tanto para uso doméstico como por la industria alimentaria: el aspartamo: quizás el más conocido y extendido entre los edulcorantes artificiales, el aspartamo tiene un poder edulcorante que supera 200 veces el del azúcar.

La dosis diaria que no debe ser excedida es de 4 mg por kg de peso. Sacarina – ¡De nuevo hablamos de un edulcorante cuyo poder endulzante supera con creces el del azúcar y la miel, incluso 500 veces! La dosis diaria que no se debe superar para un adulto es de 2,5 g por kg de peso.