Bienestar

Los beneficios de la lactancia materna para la madre y el bebé y cómo hacerlo bien

La leche materna es el alimento más común para los bebés. La lactancia materna, o el amamantamiento del pecho, tiene muchos beneficios tanto para la madre lactante como para el bebé. La leche materna contiene anticuerpos que pueden proteger a los bebés de las enfermedades. También puede reducir el riesgo de cáncer de mama y de ovarios para la mujer que amamanta.

Sin embargo, la lactancia materna no es adecuada para todo el mundo. La leche de fórmula es una alternativa segura y nutricionalmente completa. Los numerosos beneficios de la leche materna hacen que cualquier tipo de leche, ya sea amamantada o extraída, sea casi siempre beneficiosa para el lactante.

Aquí están los beneficios de la lactancia materna, las soluciones a los problemas más comunes, las mejores posiciones para amamantar.

Datos y cifras sobre la lactancia materna

La lactancia materna es una elección personal. Sin embargo, es importante conocer la realidad. Aquí están los fundamentos fiables:

La lactancia materna funciona según el principio de la oferta y la demanda, por lo que amamantar más a menudo aumenta la producción de leche. El calostro es la primera leche materna producida inmediatamente después del parto. Se produce en pequeñas cantidades, pero es rica en anticuerpos y otras células importantes. Unos días después del parto, el cuerpo de la mujer comienza a producir leche más madura.

Las mejores posiciones para amamantar

Para la madre joven, puede ser difícil encontrar una posición cómoda para amamantar. Experimentar con diferentes posiciones puede ayudar a encontrar la mejor posición para ella y para su(s) hijo(s). Sea cual sea la posición que elijas, asegúrate de que el bebé esté boca abajo y no boca arriba con la cabeza mirando al pecho. El bebé debe poder mover libremente la cabeza, el cuello y los labios. Resiste la tentación de presionar la parte posterior de la cabeza del bebé para ayudarle a agarrarse.

Estas son algunas de las posiciones más populares que puedes probar:

Cuna

Una opción cómoda en las semanas posteriores al nacimiento, esta posición consiste en sujetar el cuerpo del bebé con la misma mano que el pecho que está amamantando. Acuna al bebé con el cuerpo de cara a los padres y ofrece un apoyo adicional con la mano libre. Esta mano también puede ayudar al bebé a engancharse o a ajustar el enganche.

Acostado de lado

Esta es una buena posición cuando la madre necesita descansar, ya que consiste en que la madre y el bebé estén tumbados de lado, uno frente al otro. Es posible que la joven madre tenga que ajustar su posición para conseguir el enganche más cómodo. Esta posición puede ser beneficiosa para la madre que tiene una gran cantidad de leche o un fuerte flujo de leche.

La cuna de la cruz

Similar a la posición de cuna, esta posición consiste en que la madre se siente erguida y balancee al bebé. La madre utiliza la mano opuesta al pecho en el que está amamantando al bebé para sujetarlo, lo que facilita el ajuste de la posición de la cabeza del bebé.

Asiento

Una buena opción para bebés mayores con buen control de la cabeza. El bebé se sienta en el regazo de los padres, de cara a ellos, y se amamanta en posición vertical, a menudo con las piernas a horcajadas sobre la madre lactante.

Lactancia en posición tumbada

Esta es una buena posición piel con piel y permite que el bebé se acueste encima de la madre que lo amamanta. La madre lactante se acuesta y la pareja se acuesta cara a cara. Ambas manos quedan libres para que la madre lactante pueda sostener la cabeza del bebé y cambiar de posición.

¿Cuáles son los beneficios de la lactancia materna?

La lactancia materna es beneficiosa tanto para la madre como para el bebé. También puede ser asequible y accesible para la mayoría de las personas que pueden dar el pecho.

Algunas de estas ventajas son:

Comodidad: las madres lactantes no necesitan llevar biberones ni leche artificial.

Asequibilidad: La lactancia es gratuita, aunque el sacaleches y los biberones pueden aumentar el coste.

Seguridad: La leche materna está siempre limpia, segura y a la temperatura adecuada. La fórmula es segura. Sin embargo, los padres deben mezclarlo con agua limpia. En algunas zonas, puede ser difícil acceder al agua potable.

Cuando una madre da el pecho, su cuerpo responde a las necesidades del bebé.

La saliva del bebé proporciona información sobre su salud general, lo que hace que el cuerpo de la madre modifique la leche. Esto significa que la leche materna de la madre siempre contiene exactamente lo que su bebé necesita, aunque sus necesidades cambien a lo largo de horas, días, semanas o incluso años.

Los metabolitos (pequeñas moléculas) de la leche materna pueden influir, entre otras cosas, en el sistema digestivo e inmunitario del bebé. También pueden beneficiarles al reducir el riesgo de:

  • infecciones respiratorias
  • infecciones de oído
  • asma
  • alergias
  • obesidad
  • diabetes tipo 1
  • infecciones gastrointestinales
  • síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)

Para los bebés prematuros o médicamente vulnerables, la leche materna es especialmente importante. Los bebés prematuros que reciben leche materna tienen mayores tasas de supervivencia, menores tasas de enterocolitis necrotizante (ECN) y estancias más cortas en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

La lactancia materna también puede promover la salud de la madre que amamanta, ofreciendo beneficios como:

  • una forma natural de anticoncepción, ya que la lactancia materna a tiempo completo puede retrasar el retorno de la menstruación
  • un menor riesgo de cáncer de mama y de ovario
  • un menor riesgo de diabetes de tipo 2

Cómo conseguir que el bebé se agarre al pecho

Cuando tienen hambre, la mayoría de los bebés abren la boca y sacan la lengua. Estos reflejos naturales indican que el bebé está listo para comer. Cuando tiene hambre, el bebé busca instintivamente una tetina a la que agarrarse. Sin embargo, el enganche puede ser difícil, y es la parte más difícil de la lactancia para muchos padres. Una mujer puede probar estas técnicas para un bebé que se resiste a prenderse o que no abre la boca:

  • Empieza por asegurarte de que la madre lactante está en una posición cómoda.
  • Coloca al bebé boca abajo. Asegúrate de que puede mover la cabeza libremente. Sostén al bebé con una mano en la base del cráneo, no en la parte posterior de la cabeza.
  • Coloca al bebé de forma que el pezón apunte hacia su nariz. La cabeza del bebé puede inclinarse ligeramente hacia atrás con la barbilla contra el pecho.
  • Cosquillea el labio del bebé con el pezón hasta que abra la boca.
  • Cuando la boca del bebé esté bien abierta, tira suavemente del cuerpo del bebé hacia ti. El pezón debe apuntar ligeramente hacia arriba y llegar a la parte posterior de la boca del bebé. Para la comodidad de la madre, es mejor mover al bebé hacia el pezón que moverlo hacia el bebé.
  • Si el agarre es correcto, el bebé tendrá toda la areola en la boca, no sólo el pezón. Los labios del bebé deben girar hacia fuera. Si no lo hacen, intente girarlas suavemente hacia fuera.
  • Si el enganche es doloroso, la madre puede ponerse en contacto con una comadrona o un médico.

Problemas comunes de la lactancia materna y soluciones

La lactancia puede ser complicada. Si una mujer encuentra problemas persistentes que no puede resolver, puede ser útil ponerse en contacto con un médico o una matrona.

Desafíos

Los problemas más comunes de la lactancia materna son:

  • Dificultad para agarrarse, sobre todo si el bebé tiene una anomalía anatómica, como un anquilosamiento de la lengua.
  • dolor durante la lactancia
  • matidez, inflamación del tejido mamario causada por un conducto obstruido o una infección
  • la vuelta al trabajo y la falta de tiempo para extraer la leche
  • apoyo insuficiente de amigos o familiares
  • agotamiento por amamantamiento frecuente, especialmente por la noche
  • baja producción de leche
  • falta de apoyo o de conocimientos sobre la lactancia materna.

Muchos de estos problemas pueden superarse con un apoyo ambiental y sanitario adecuado. Las personas a las que les resulta difícil dar el pecho deben ser conscientes de que la lactancia materna puede ser difícil, especialmente en un entorno poco propicio. Las personas que dejan de amamantar suelen hacerlo por factores ajenos a su voluntad, como la vuelta al trabajo demasiado pronto o la presión de la familia.

Consejos

He aquí algunas estrategias para apoyar la lactancia materna:

  • Pasa tiempo con el bebé inmediatamente después del nacimiento, si es posible. Cuando un bebé tiene contacto piel con piel y se prende a la hora de nacer, hay una gran diferencia en la producción de leche a largo plazo y en el éxito de la lactancia.
  • Lactancia frecuente y a demanda: La producción de leche aumenta cuando el bebé vacía el pecho con frecuencia.
  • El contacto frecuente piel con piel con el bebé, que puede favorecer el vínculo y mejorar la producción de leche.
  • Buscar apoyo para la lactancia materna si surgen problemas.

Cuándo dejar de dar el pecho

Si es posible, intenta dar el pecho de forma exclusiva durante 6 meses. Después, puedes introducir alimentos sólidos sin dejar de amamantar al bebé hasta que cumpla un año.

Después, las madres pueden seguir amamantando mientras sea beneficioso para los padres y el bebé. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda continuar con la lactancia materna hasta que el niño tenga al menos dos años.

A algunos padres les resulta más fácil cambiar a una combinación de lactancia materna, leche materna extraída y leche artificial cuando vuelven al trabajo y a otras responsabilidades. Algunos bebés abandonan gradualmente la leche materna a medida que se interesan por otros alimentos. Algunas investigaciones sugieren que los niños a los que se les permite tomar el pecho todo lo que quieran no se destetarán hasta que tengan unos 3 años de edad.

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