Los antioxidantes son en definitiva las mejores fuentes de alimentos

Las moléculas antioxidantes son responsables de las propiedades beneficiosas de los alimentos vegetales para nuestra salud. De hecho, las investigaciones realizadas en los últimos años han demostrado que las principales fuentes de antioxidantes como las frutas y verduras, el vino tinto, el té verde y el chocolate negro podrían desempeñar un papel activo en la prevención de ciertas enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, así como de varios tipos de cáncer. Una mirada a estas moléculas muy especiales…

Morimos porque respiramos

El oxígeno del aire que respiramos se utiliza como combustible para que nuestras células produzcan la energía que necesitan para funcionar correctamente. Sin embargo, esta combustión no es perfecta y genera cantidades considerables de «residuos» llamados «radicales libres». Estos radicales libres son perjudiciales para la célula porque atacan la estructura de muchos de sus componentes, en particular el ADN, causando un daño considerable.

Por ejemplo, una célula puede acumular más de 60.000 «daños» en su material genético a medida que envejece, contribuyendo al desarrollo del cáncer.

En pocas palabras, un antioxidante es simplemente una molécula que convierte estos radicales libres en productos inofensivos, reduciendo así sus efectos nocivos. Nuestras células contienen varias moléculas antioxidantes para protegerse de estos radicales libres, pero es probable que esta defensa sea insuficiente para contrarrestar los efectos negativos de la multitud de agresores tóxicos de origen alimentario (tocino, carnes frías, carnes ahumadas) y ambientales que nos rodean (humo de cigarrillo, radiación ionizante, rayos ultravioleta).

Por lo tanto, la adición de antioxidantes a la dieta podría reforzar los sistemas de defensa de nuestras células y así protegernos del cáncer. Por ejemplo, podemos comparar el efecto de las defensas antioxidantes con el de una pintura que consigue proteger el metal del óxido causado por el oxígeno del aire.

Una dieta rica en frutas y verduras: la principal fuente de antioxidantes

Hasta hace poco, se pensaba que las vitaminas eran las principales causas de la actividad antioxidante de las frutas y verduras. ¡Ahora sabemos que definitivamente no es el caso! De hecho, las vitaminas antioxidantes como las vitaminas C y E a menudo representan sólo una pequeña parte de la actividad antioxidante de las frutas o verduras que las contienen.

Por ejemplo, la vitamina C en una manzana genera sólo el 1% de la actividad antioxidante de esa fruta! Estas observaciones son importantes porque demasiadas personas creen que pueden cumplir con su consumo diario de antioxidantes con sólo tomar suplementos vitamínicos. Esta es una estrategia pobre porque la protección antioxidante de estos suplementos es mucho menor que la que ofrecen las frutas y verduras enteras. ¡Otra buena razón para comer de 5 a 10 porciones de frutas y verduras al día!

Las mejores fuentes de antioxidantes

Las investigaciones realizadas en los últimos años han demostrado que la actividad antioxidante de los alimentos se debe principalmente a los polifenoles, una clase de moléculas muy complejas que tienen una estructura química ideal para absorber los radicales libres.

En general, los alimentos que contienen las mayores cantidades de estos polifenoles son los que tienen una mayor actividad antioxidante. Por ejemplo:

  • Las bayas (arándanos, frambuesas, moras, fresas, etc.) así como las manzanas y naranjas son fuentes extraordinarias de polifenoles antioxidantes y deben consumirse con regularidad.
  • Té verde: Los polifenoles constituyen un tercio del peso de las hojas de té, lo que lo convierte en una fuente incomparable de moléculas antioxidantes. Además de su actividad antioxidante, los polifenoles del té tienen la propiedad de bloquear varios fenómenos relacionados con el desarrollo del cáncer.
  • Chocolate negro 70%: Una excelente fuente de polifenoles, el chocolate negro tiene efectos beneficiosos en los vasos sanguíneos y podría reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Pero cuidado, el chocolate tiene muchas calorías y no se debe abusar de él.
  • Por último, no olvide ciertos alimentos como las nueces, los corazones de alcachofa, los espárragos y las judías, que tienen importantes propiedades antioxidantes.
    Antioxidantes y agentes anticancerígenos

Sin embargo, el impacto positivo de los polifenoles en los alimentos de origen vegetal no se limita a su actividad antioxidante.

De hecho, varias de estas moléculas tienen también la propiedad de bloquear específicamente ciertos procesos que intervienen en el desarrollo del cáncer, y no hay duda de que esta actividad contribuye de manera significativa al efecto preventivo de las frutas y verduras contra esta enfermedad.

Por lo tanto, es necesario promover el consumo regular de alimentos ricos en polifenoles antioxidantes no sólo para reducir los daños causados por los radicales libres, sino también para aprovechar sus propiedades anticancerígenas.