¿Qué le pasa al cerebro mientras dormimos?

Según una interesante investigación de la Universidad de Boston. Mientras los seres humanos duermen, cosas extraordinarias suceden en nuestros cerebros. La adquisición de imágenes del líquido cefalorraquídeo durante el sueño llevó a los investigadores a concluir que mientras caemos en los brazos de Morfeo, se produce una especie de «lavado» del cerebro.

Investigaciones publicadas en Science

La investigación publicada el 31 de octubre en Science, es la primera en ilustrar que el LCR del cerebro (el líquido cefalorraquídeo) late durante el sueño y que estos movimientos están estrechamente relacionados con la actividad de las ondas cerebrales y el flujo sanguíneo. Según lo que reveló la coautora del estudio, Laura Lewis, en una entrevista publicada en el sitio Medicalxpress, hasta ahora los científicos no se habían dado cuenta de que había ondas eléctricas en el líquido cefalorraquídeo.

Es el primer estudio en adquirir imágenes CSF

Esta investigación también podría ser el primer estudio en adquirir imágenes del líquido cefalorraquídeo durante el sueño. El ambicioso objetivo de los investigadores es ahora poder identificar la causa de una variedad de trastornos neurológicos y psicológicos asociados con los trastornos del sueño, incluyendo el autismo y la enfermedad de Alzheimer.

La relación entre las ondas cerebrales y el líquido cefalorraquídeo explicaría el desarrollo de algunas patologías

El acoplamiento de las ondas cerebrales con el flujo sanguíneo y el líquido cefalorraquídeo también puede explicar cualquier enfermedad cerebral relacionada con el paso del tiempo y la edad. En el pasado, los estudios ya habían demostrado que el flujo del líquido cefalorraquídeo y la actividad de las ondas también funcionaban en la eliminación de las

proteínas tóxicas del cerebro que dañan la memoria. La edad lleva al cerebro a producir menos ondas, afectando negativamente el flujo sanguíneo en el cerebro. Es por ello que las pulsaciones del líquido cefalorraquídeo se reducen durante el sueño, y las proteínas tóxicas se acumulan, lo que conduce a una disminución de la memoria. Estos procesos, entonces, estarían relacionados, mucho más de lo que se había pensado en el pasado.

En el futuro trataremos de entender la relación entre la edad y el flujo sanguíneo en el cerebro.

En el futuro trataremos de entender el mecanismo por el cual la edad influye en el flujo de sangre y líquido cefalorraquídeo en el cerebro. Los investigadores, para profundizar en estos estudios sobre el tema, realizarán un seguimiento de los adultos mayores también porque en esta investigación publicada en estos días en Science, las personas monitorizadas tenían entre 23 y 33 años de edad. Gracias principalmente a los avances tecnológicos, ahora es posible monitorizar una región del cerebro en mayor profundidad y tener una lectura inmediata del estado del cerebro y sus funciones.