¡Lo que hay que comer para vivir más!

Hay alimentos que mantienen a raya las enfermedades, así que es importante saber qué comer para vivir más tiempo. La alimentación, combinada con el deporte y el descanso nocturno, es, como mínimo, fundamental para sentirse bien físicamente, y entre los alimentos considerados saludables hay algunos que, gracias a sus propiedades antioxidantes y no sólo, son científicamente capaces de garantizar una buena salud.

Estos alimentos se definen como funcionales, porque no sólo alimentan a quienes los consumen, sino que mejoran ciertas funciones fisiológicas del ser humano, reduciendo el riesgo de contraer una serie de enfermedades relacionadas con el tipo de dieta que se sigue habitualmente. Vamos a ver qué alimentos alargan la vida y no deberían faltar en nuestras despensas.

Lo que hay que comer para vivir más

Champiñones. Los hongos tienen pocas calorías y están llenos de micronutrientes; mantienen a raya el colesterol malo y regulan los niveles de colesterol en la sangre. Los hongos también contienen sustancias con actividad antioxidante y fortalecen el sistema inmunológico. Gracias a todas estas propiedades, los científicos están convencidos de que son uno de los mejores anticancerígenos en circulación.

Baya de Goji. Ampliamente utilizado en las terapias médicas tradicionales, las bayas de Goji tienen extraordinarias propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Reducen los radicales libres, ayudan a la vista, regulan el azúcar en la sangre y son excelentes para la inclusión en dietas para diabéticos. Varios estudios también han demostrado que son buenos para el corazón, el cerebro y las funciones sexuales.

Kéfir. El kéfir, una popular bebida láctea fermentada, reduce la presión arterial y es una fuente sorprendente de probióticos, es decir, aquellos microorganismos vivos que son buenos para el cuerpo de varias maneras. Protegen el colon, previenen ciertas infecciones y reequilibran la flora bacteriana naturalmente presente en el intestino. Además, gracias a su combinación de magnesio, vitamina B y calcio, el kéfir también beneficia al sistema nervioso.

Gracias al licopeno, el tomate ayuda a contrarrestar diversos tipos de inflamación que, a la larga, pueden dañar nuestro organismo. Este alimento, fundamental en la dieta mediterránea, es rico en sales minerales, sustancias antioxidantes (como la vitamina E y el betacaroteno), fibras y vitaminas B.

El cacao contiene muchos antioxidantes, incluso más que los arándanos. Los flavonoides de cacao estimulan las células sanguíneas y los vasos linfáticos, produciendo óxido nítrico (esencial para la comunicación entre las células) que puede aportar beneficios a nuestra salud cardiovascular. Quiero decir, un trozo de chocolate negro después del almuerzo o como tentempié no hace daño.

Alga Hijiki. Se considera el alga de la longevidad porque contiene yodo, hierro, fibra y calcio en cantidades considerables. El alga Hijiki, que parece muy oscura a la vista (perfecta para ensaladas), también es capaz de proteger el ojo de los rayos UV y de los radicales libres gracias a la vitamina A.

Además de ser una de las frutas más queridas de todas, las fresas son alimentos funcionales porque ayudan a reducir la presión arterial y el estrés oxidativo: dos factores que pueden causar daño a los tejidos y las células. También reducen el colesterol y son ricos en vitamina C.

Salmón. El salmón se considera un pescado «graso», por lo que es mejor no comer demasiado. Pero en cantidades moderadas, este alimento es un beneficio para la salud gracias a los ácidos grasos omega-3 (es uno de los pescados más ricos en esta sustancia) que ayudan a proteger el corazón, reducir la presión arterial y prevenir la enfermedad de Alzheimer. El salmón es también una excelente fuente de proteínas, fósforo y selenio. En esencia, el salmón es un alimento que sirve para combatir el envejecimiento.

Arándanos. La presencia de antioxidantes capaces de neutralizar los radicales libres y proteger nuestro organismo gracias a sus propiedades anticancerígenas. Los arándanos son ricos en vitamina C, que contribuye al buen funcionamiento del torrente sanguíneo y a la disminución de la presión arterial. Y según un estudio de la Universidad de Cincinnati, la memoria también mejora.

Semillas de chía. Las semillas de chía contienen grasas buenas que reducen el colesterol. Sus fibras son también un remedio para la colitis y el síndrome metabólico. Sin olvidar la presencia de omega-3 vegetal y de sustancias con propiedades antioxidantes.

Un gran clásico. Con una buena manzana nunca te equivocarás porque es prácticamente libre de grasa y estimula la sensación de saciedad. Esta fruta, muy recomendada para los deportistas, en todas sus variantes, contiene mucha vitamina B1 (combate el nerviosismo y aporta energía) y B2 (ayuda a la digestión), fortalece el sistema inmunológico, mantiene el azúcar en sangre bajo control y previene la diabetes tipo 2. La manzana, gracias a su bajo contenido en azúcar, es tolerada por los diabéticos.

Reduce significativamente el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular. De hecho, el mejor bocadillo para los deportistas son los frutos secos. Esto se debe a que contienen proteínas, minerales, vitaminas, fibra y polifenoles que protegen la salud del corazón. También son una excelente fuente de grasas insaturadas, proteínas y triptófano. Quiero decir, definitivamente estamos hablando de uno de esos alimentos que alarga la vida.