Las personas están perdiendo los anticuerpos de las antiguas enfermedades

Los científicos afirman que la perturbación resultante de las enfermedades estacionales, incluida la gripe, podría causar graves problemas.

En relación con la cuarentena causada por la pandemia de coronavirus, se ha minimizado la propagación de diversas enfermedades respiratorias. Los expertos creen que los brotes de gripe pueden ser más graves en el futuro y pueden ocurrir en los momentos más inoportunos.

Cabe señalar que no sólo ha disminuido el número de casos de gripe, sino también el de otras enfermedades respiratorias. Debido a esta alteración, las personas pueden quedar más indefensas ante este tipo de virus, ya que no desarrollarán inmunidad después de una enfermedad. Además, pueden surgir cepas completamente nuevas de infecciones y virus, que provocarán las consecuencias más inesperadas.

Svetlana Bansal dijo que la susceptibilidad de las personas a las nuevas enfermedades está aumentando gradualmente. Por ejemplo, con el paso del tiempo, los niños prácticamente no entrarán en contacto con los virus que han aparecido recientemente, y los adultos, a su vez, perderán la inmunidad a las enfermedades más antiguas.

Rachel Baker añadió que la falta de inmunidad o un sistema inmunitario debilitado es el verdadero combustible de los brotes estacionales. Y cuantas más personas tengan una inmunidad débil, peores serán las consecuencias.

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