Hemorroides y estreñimiento: causas y cómo evitarlas

Hemorroides

Estas son dos patologías independientes, cada una de la cual presenta sus propios síntomas, así como su propio tratamiento. No obstante, es muy frecuente que las hemorroides surjan como consecuencia de un estreñimiento crónico, por ello a continuación encontrarás la explicación de esta relación, así como algunas de las causas más comunes de esta constipación, junto a consejos para evitarla:

¿Cómo es posible que el estreñimiento promueva la aparición de hemorroides?

Primero, es importante que sepas que aunque las hemorroides suelen aparecer por esta causa, también existen otras, como el embarazo, el envejecimiento o la diarrea, por ejemplo.

Ahora bien, cuando sufres de estreñimiento normalmente realizas un esfuerzo sumamente alto para intentar evacuar, lo que deriva en la inflamación del tejido submucoso que rodeó la zona rectal, el cual puede hacerte sufrir de dolor agudo, picor intenso o de sangrado moderado de la región anal.

El estreñimiento puede aparecer en tu vida por una amplia gama de razones, pero por lo general la procedencia se debe a algunas de los siguientes factores: al consumo de medicamentos fuertes, a una baja ingesta de fibras en la dieta, al consumo constante de laxantes o hasta por la falta de actividad física.

¿Cómo evitar las hemorroides por estreñimiento?

Olvídate de los tratamientos invasivos, tu mejor opción es la prevención, así que pon en práctica estos sencillos consejos:

1.      Toma muchos líquidos

Especialmente agua y jugos de frutas, evitando en la medida de lo posible las que son ricas en vitamina C, como las fresas y los limones. También puedes recurrir a batidos con avena o germen de trigo.

2.      Consume mucha fibra

Para ello es recomendable que incorpores a tu dieta nutritivas ensaladas que contengan lechuga, acelga, espinaca y zanahoria. Asimismo, puedes tomar como merienda manzanas, plátanos, ciruelas, higos… o mejor aún, una deliciosa porción de frutos secos o una nutritiva barra de cereales.

3.      Comienza una rutina de ejercicios

De esta manera tu sistema circulatorio será mucho más saludable, así como también los movimientos de tu intestino. Además, seguro te encantará perder unos kilitos y tonificar cada músculo de tu cuerpo.

4.      Evita estar sentado largos periodos de tiempo

Puesto que así la región del recto estará sometido a una presión demasiado alta, que como ya sabrás, puede producir la inflamación de la mucosa que rodea el ano y causarte molestias.

5.      Pide ayuda

Apenas sientas los primeros síntomas es necesario que acudas al médico, para evitar así cuadros clínicos complicados, que a la larga pueden traerte problemas serios. Por ningún motivo puedes avergonzarte de este padecimiento, porque prácticamente todo el mundo lo sufre al menos una vez en la vida.