Claves para reconocer los primeros indicios del Alzheimer

El Alzheimer está catalogado como una enfermedad crónica que causa el deterioro de las células cerebrales y del sistema cognitivo. Usualmente es una enfermedad asociada a las personas mayores, aunque se ha demostrado que puede afectar de igual manera a personas más jóvenes.

Las causas que originan la enfermedad del Alzheimer puede deberse a diferentes factores, entre los que pueden estar el deterioro del cerebro, causas hereditarias o motivadas por el entorno. Si convives con alguien con probabilidades de padecerla es recomendable aprender a reconocer los primeros indicios de esta enfermedad.

¿Cómo reconocer las primeras señales del Alzheimer?

Los primeros indicios del brote de este padecimiento suelen aparecer sin previo aviso, por lo que siempre se debe estar atento ante cualquier cambio en la persona. En las personas mayores suele ser confundida con demencia senil.

Algunos de los síntomas que se pueden presentar son pérdida de memoria y dificultad para recordar, incapacidad para cumplir con tareas habituales en la jornada y constante estado de confusión al no poder ubicarse en el espacio donde se encuentra.

Muchas de estas señales tienden a pasar desapercibidas, por lo que se debe acudir al médico al notar algún cambio atípico en la persona.

·        La pérdida de memoria

La pérdida de memoria es uno de los primeros síntomas que surgen de esta enfermedad; el problema es que a veces pasa desapercibido porque parecen ser simples confusiones. Un hecho que puede ser muy común en la mayoría de las personas, incluso hasta en los más jóvenes.

Lo que lo diferencia de simples lapsos de memoria es la frecuencia con la que ocurre. La persona además puede llegar a olvidar nombres, fechas de eventos y hasta información que le haya sido compartida recientemente. Una manera de identificar este síntoma es repitiendo preguntas, sobre todo personales.

La pérdida de memoria puede hacerse progresiva al no ser tratada o diagnosticada a tiempo, lo que puede empeorar los episodios de confusión. Puede presentarse en situaciones sencillas como perder las llaves o un documento importante, o en casos más serios como olvidar tareas básicas como comer o asearse.

·        Dificultad para realizar tareas que solían ser habituales

Una clara diferencia para identificar el Alzheimer es la dificultad para ejecutar tareas que eran típicas en la persona. Cuando se llega a una edad avanzada es normal pedir ayuda para realizar ciertas tareas, pero la persona que padece esta enfermedad sencillamente no podrá ejecutarlas.

Esto viene acompañado de lo mencionado previamente; la pérdida de objetos suma complicaciones a este síntoma. A medida que el deterioro cognitivo evolucione se le dificultará hacer tareas como manejar y hacer quehaceres cotidianos como cocinar o limpiar.

La importancia de conocer los primeros signos

Si nota algunos síntomas de Alzheimer en una persona, es necesario visitar al médico para una revisión. Lo importante es hacer seguimiento para descartar otros trastornos y padecimientos con sintomatología similar. Esto ayudará al médico a realizar un diagnóstico que derive en un correcto tratamiento.

·        ¿Cuáles son las pruebas que le realizan?

Las pruebas que guían al médico a dictar el diagnóstico suelen ser 4:

  • Realización de tomografías mediante una resonancia magnética para evaluar el grado de impacto de la enfermedad sobre el cerebro.
  • Chequeo médico general para evaluar el estado del paciente y así descartar la presencia de otras enfermedades.
  • Evaluaciones neurológicas mediante la realización de gestos. Esto guiará al médico a identificar posibles daños en el sistema nervioso.
  • Pruebas neuropsicológicas donde pedirán al paciente responder preguntas para evaluar el grado de lenguaje, razonamiento y comportamiento.

Algunos de los síntomas asociados al Alzheimer son causados por el deterioro del sistema cognitivo. Algo no va bien cuando a  la persona se le dificulta recordar palabras, frases y así como ubicarse dentro de una conversación por la dificultad de seguirla o mantenerla.

Al convivir con una persona con este padecimiento se debe ser muy paciente y observador para estar atento a cualquier indicio. Esa persona poco a poco se volverá más dependiente, por lo que se debe ser tolerante y mantener las indicaciones dadas por el médico que realice el tratamiento.