Bienestar

5 buenas ideas para mantener los alimentos frescos durante más tiempo

Reduzca el desperdicio (y la culpa de que se pierda) con estos sencillos consejos para mantener las frutas y verduras frescas durante más tiempo.

Si hay un lugar donde las buenas intenciones no siempre están presentes, es en el departamento de productos agrícolas. Por supuesto, sabes que las frutas y las verduras son excelentes para ti. Ayudan a combatir enfermedades como la obesidad y las cardiopatías, como han demostrado investigaciones anteriores.

Prepárate ahora para hacer un cambio que mejore tu salud y el medio ambiente. De hecho, uno de los principales factores que provocan el desperdicio de alimentos es la falta de conocimiento sobre su almacenamiento. Esto contribuye al deterioro de los alimentos. He aquí seis alimentos que suelen entrar en el ciclo «de la compra a la basura», junto con algunos consejos para mantenerlos frescos el tiempo suficiente para comerlos en lugar de tirarlos.

  1. Problema: la germinación de las papas

Solución: Almacenar en un lugar fresco y seco.

Una gran bolsa de papas puede salvarte la vida en los días de semana más ocupados. Esta hortaliza con almidón puede convertirse rápidamente en una papa al horno, papas a la francesa o papas fritas para alimentar a una familia hambrienta. El inconveniente de tener a mano una bolsa grande es que las papas almacenadas durante un largo periodo de tiempo empiezan a germinar. Mantenga sus papas listas para comer guardándolas en un lugar fresco y seco. Esto se debe a que la luz del sol y la humedad favorecen la germinación.

  1. Problema: el ennegrecimiento de los plátanos

Solución: colgarlos.

Un puñado de frutas emiten gas etileno para madurar, y los plátanos son una de ellas. Algunas personas envuelven la parte superior de los plátanos en plástico para reducir la cantidad de etileno emitido. Pero eso no resuelve realmente el problema. El etileno se produce en todo el plátano, no sólo en el tallo, por lo que cubrir sólo el tallo no detendrá la maduración. La mejor manera de almacenarlos es en un gancho para plátanos, donde haya una gran circulación de aire alrededor de los plátanos. Esto reduce la cantidad de etileno que se concentra en una zona. Además, al almacenar los plátanos por separado, los separa de otras frutas y verduras.

  1. Problema: Apio gomoso

Solución: envolver en papel de aluminio y guardar en la nevera.

El apio es una de esas verduras que puede pasar rápidamente de crujiente a gomoso e insípido. Pero puede prolongar su vida útil dedicando unos minutos más a guardarlo adecuadamente. Después de separar, lavar y secar los tallos, envuélvalos en papel de aluminio con una pequeña abertura. Esto mantiene la mayor parte del aire fuera y la humedad dentro, pero también permite que el gas etileno salga. Esto retrasa el proceso de maduración y mantiene la verdura fresca hasta unas semanas.

  1. Problema: bayas enmohecidas

Solución: remojar brevemente en agua caliente y secar antes de refrigerar.

Las bayas pueden ser una inversión cara, sobre todo en invierno. Por eso es importante asegurarse de no perder ninguna. Incluso en verano, cuando están en temporada alta, se quiere aprovechar al máximo. Aunque algunas personas utilizan un baño de vinagre para las bayas, éste puede dejar un residuo de sabor incluso cuando se aclara. Basta con dar a las bayas un baño de agua caliente de unos 12 segundos para inhibir el crecimiento del moho. Otro paso importante es dejar que las bayas se sequen completamente antes de guardarlas en el frigorífico. Esto puede evitar el moho, manteniendo las bayas frescas durante más tiempo.

  1. Problema: Lechuga blanda

Solución: Forra el fondo del cajón de las verduras de tu nevera con una servilleta.

Todos cogemos lechugas grandes con la intención de servir ensaladas ligeras y saludables. Pero pasan unos días y, de repente, estas hojas crujientes se vuelven blandas y empapadas. Para prolongar la vida útil de las verduras de hoja verde y otros productos de la nevera, cubra el cajón de las verduras con toallas de papel. Otra opción más ecológica es utilizar toallas de rizo lavables.

La humedad en el frigorífico es la causa de que la mayoría de las frutas y verduras pierdan su textura crujiente. Al forrar el cajón de las verduras del frigorífico, absorbe el exceso de humedad y mantiene los productos frescos crujientes durante mucho tiempo. Independientemente de lo que utilices, cambia las toallas de papel cada semana, ya que con el tiempo empiezan a humedecerse y pueden favorecer la aparición de moho si se dejan en el cajón demasiado tiempo.

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Elena Ramos

Locutor - Redactor fashion Colombia Asistente de la estructura profesional de los servicios informativos.

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