Consejos para evitar lastimarte al realizar labores caseras

labores caseras

Así como trabajar fuera de casa requiere de paciencia, esfuerzo y dedicación, hacer las tareas del hogar también demanda de gran disposición y fuerza. Además, exige una buena condición física ya que trabajar en el hogar implica colocar el cuerpo en diferentes posturas que pueden generar grandes dolencias a largo plazo.

Los efectos de una mala postura podrían agudizarse, dado que afectan tanto las articulaciones como los músculos. Por eso, en esta nota te compartimos algunos consejos para que evites lastimarte al hacer tus tareas domésticas.

Claves para evitar las dolencias producidas por los oficios diarios

Quizás no le prestes mucha atención a la manera en que fuerzas tu cuerpo al hacer cualquier tipo de labor doméstico. Sin embargo, una mala postura puede acarrear problemas en la zona lumbar, dorsal y cervical. Así que toma en cuenta lo siguiente:

●       Al limpiar ventanales

Al momento de limpiar los ventanales, opta por mantener la mano izquierda sujeta a la pared con la pierna adelante y la derecha detrás, mientras que la otra mano limpia los cristales. Luego varía la utilización de ambas manos y piernas para evitar el cansancio, y las posturas prolongadas.

●       Al asear los platos

Cuando laves los platos, debes asegurarte de que el lavavajillas esté a la altura del ombligo. Pues es la mejor manera de tener la espalda erguida dándole la comodidad a los codos de crear un ángulo de 90º.

Para eso, es recomendable que apoyes una pierna en una pequeña banqueta y luego alternarlas, siempre y cuando mantengas una postura recta.

●        Al planchar

Así como es importante la postura al lavar los platos, también lo es al momento de planchar. Por eso, es recomendable que mantengas la espalda recta y que ubiques la mesa de planchar hasta la altura de tu ombligo. Procura utilizar un banquillo para posar una pierna hasta que se te canse y puedas darle el turno a la otra.

●       Al barrer el suelo

Al momento de barrer, asegúrate que la escoba tenga un tamaño considerable que alcance el suelo para evitar que te inclines. De igual forma, debes sujetar la escoba entre la altura del pecho y las caderas. Y, a su vez, mantener la espalda recta y acompañar esta posición con una respiración suave.

●       Al buscar utensilios para cocinar

Los utensilios más pesados de la cocina deben estar a la altura de tu pecho y cadera para evitar forzar la columna. Igualmente, si necesitas algo que esté cerca del suelo, puedes tomarlo manteniendo la espalda firme y en cuclillas con la ayuda de tu mano sobre la encimera manteniendo ambos pies separados para conservar el equilibrio.

Si sigues estos consejos, crearás hábitos más ergonómicos que mejorarán tu bienestar al trabajar en el hogar, así tus labores domésticas no volverán ser sinónimo de dolencias.