La vida después de los años 40: consejos para una alimentación sana y para mantenerse en forma

Seguir una buena dieta es fundamental para el bienestar del cuerpo a todas las edades. El cuerpo cambia, los hábitos a veces cambian y la falta de tiempo lleva a muchas personas a comer comidas rápidas y poco saludables. Es necesario intervenir a tiempo con una buena dieta: consejos útiles.

Seguir una buena dieta es fundamental para el bienestar del cuerpo a todas las edades. El cuerpo cambia, los hábitos a veces cambian y la falta de tiempo lleva a muchas personas a comer comidas rápidas y poco saludables. Es necesario intervenir a tiempo con una buena dieta, que se hace cada vez más importante incluso en los pasajes de época de la vida de una persona. La transición a los 40 años, tanto para el hombre como para la mujer, representa un hito que hay que celebrar y del que hay que volver a empezar inmediatamente. Así que, si queremos sentirnos bien, el consejo es sólo uno: comer más sano.

Desde el punto de vista dietético, el aumento de peso tiende a ocurrir en mujeres de 40 años. Los niveles de estrógeno disminuyen, el apetito aumenta, el metabolismo se reduce y las hormonas del estrés aumentan. Una mujer necesita 1.800 calorías diarias si lleva una vida sedentaria, 2.200 si hace ejercicio.

Los hombres que llevan una vida sedentaria, a partir de los 40 años, deben consumir 200 calorías menos cada día. Un hombre necesita 2.400 calorías al día si es sedentario, 2.800 si practica deporte.

Dieta de más de 40 años: consejos generales

  • mantener el peso dentro de un rango normal
  • no ingerir más de 1.500 mg de sodio por día, reduciendo el consumo de sal y de alimentos preenvasados o procesados
  • consumir cantidades adecuadas de fibra

Hombres: el aumento del riesgo de enfermedades cardíacas y colesterol, requiere una dieta caracterizada por el consumo de carne magra y aves de corral (cocinándolas sin la adición de grasas saturadas). Perfectos productos lácteos bajos en grasa. Reducir los alimentos ricos en colesterol.

Mujer: para evitar la osteoporosis, tomar 1.000 mg de calcio al día para compensar la disminución natural de la capacidad del cuerpo para absorber el calcio y construir masa ósea. También necesitas consumir suficiente vitamina D para protegerte del cáncer de mama y del cáncer de colon.

Desayuno: se recomienda un tazón de avena o un tazón de cereales; si se utiliza leche desnatada, la ingesta de calcio ya es de unos 800-1.000 mg.

Descanso para el café: bocadillos saludables bajos en sodio como almendras o nueces sin sal, fruta y verdura, humus casero o yogur.

Almuerzo y cena: es mejor elegir siempre alimentos ricos en fibra para perder peso y mantener el colesterol bajo control. Si el almuerzo es rápido, lo ideal es arroz integral con verduras, sándwiches de pollo y mostaza con pan integral, ensaladas aderezadas con vinagre balsámico. La cena puede incluir pasta con salsa de tomate, pescado a la parrilla, verduras al vapor, pollo al horno y patatas dulces, ensaladas de espinacas o cuscús. Para aumentar el metabolismo siempre es bueno dar un paseo después de la comida o después de la cena.

Bebidas: beba de 9 a 13 vasos de agua todos los días para evitar la deshidratación. Si prefieres el agua con gas, es mejor añadir un chorrito de jugo de limón. El consumo de alcohol debe reducirse considerablemente para prevenir las enfermedades cardiovasculares.