La Vacuna de Moderna contra el coronavirus pasó las primeras pruebas

En Estados Unidos se desarrollan actualmente varias vacunas contra el coronavirus. Una de estas es adelantada por Modern, una compañía Farmacéutica de Massachusetts. Modern anunció resultados positivos en la fase 1 de pruebas en humanos de su vacuna contra el coronavirus.

Según la compañía, el fármaco fue capaz de producir una respuesta imunológica parecida a la que causa el mismo virus, sin el riesgo de contagio. Lo cual es un resultado muy importante, pero aún se necesitará tiempo para su total aprobación sobre la eficacia y seguridad.

La función se esta vacuna se basa en la identificación de una sección de la secuencia del gen del coronavirus; esta sección promete inducir una reacción inmunológica en el cuerpo que la recibe, pero sin desarrollar síntomas de la enfermedad.

Para lograr este fármaco, la compañía Modern trabajó en colaboración con el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) en Bethesda (Maryland); el cual es un centro público de investigación de USA que se dedica al estudio de las enfermedades infecciosas.

Los resultados de la vacuna de Modern contra el coronavirus

Ya la vacuna se administró, en su fase 1 de pruebas a humanos, a 45 personas divididas en tres grupos según el tamaño de la dosis. Algunos recibieron 25 microgramos y otros 100 microgramos y otros 250.

Sin embargo, los datos disponibles aún son pocos, por la cantidad de personas que recibieron las dosis. Hasta el momento, un paciente con una dosis de 100 microgramos desarrolló una leve irritación de la piel en el lugar de la inyección; mientras que tres voluntarios que recibieron una dosis más alta de 250 microgramos desarrollaron reacciones más significativas y generalizadas, pero temporales.

Para seguir con el avance de las pruebas, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), aprobó ya una segunda fase de ensayos para la vacuna. Además, la compañía ya solicitó que se apruebe la fase tres.

También te puede interesar leer: Vacuna de Oxford: falsa información sobre sus pruebas en monos