La sofrología ayuda a los pacientes de cáncer en su tratamiento

Reconocida como atención oncológica de apoyo en el último Plan de Cáncer 2014-2019 implementado por el gobierno, la sofrología puede ser de gran ayuda para los pacientes con cáncer.

Sofrología y cáncer: estudios de observación

Desde 2007, el Instituto Curie ofrece sesiones de sofrología dentro de su estructura y ha podido, durante varios años, observar con sus equipos el potencial de las sesiones de sofrología para pacientes con cáncer. En un estudio de observación realizado en dos grupos de mujeres con cáncer de mama sometidas a quimioterapia se identificaron varios beneficios de las sesiones de sofrología en el estado de las pacientes: una reducción de la ansiedad, una disminución de las náuseas relacionadas con el tratamiento y una mejora de la calidad del sueño son los principales beneficios.

En términos más generales, los estudios muestran que los pacientes que sufren cualquier tipo de cáncer (cáncer de mama, cáncer colorrectal, cáncer de pulmón) ven claramente mejorada la gestión de sus emociones gracias a las sesiones de sofrología.

La gestión de las emociones es el punto de partida de la mejora de la calidad de vida de los pacientes, y permite actuar poco a poco sobre varios puntos: la angustia de los tratamientos, la autoestima, la combatividad, el cansancio pero también el dolor.

Manejo de la ansiedad y la combatividad

Los pacientes de cáncer se enfrentan a niveles particularmente altos de estrés y ansiedad. Esta ansiedad está relacionada con la incertidumbre generada por la propia enfermedad, pero también en gran medida con la aprensión al tratamiento, que es una fuente de sufrimiento y dolor para muchos pacientes.

Tóxico para el cuerpo, este estrés también puede perjudicar el espíritu de lucha de los pacientes y reducir las posibilidades de recuperación. Por eso el cuidado de los pacientes de cáncer debe ser pensado como un todo (tratamientos de drogas, apoyo médico y psicológico). Para ello, el apaciguamiento de los pacientes es uno de los beneficios más convincentes de las sesiones de sofrología.

Estos beneficios son particularmente notables al final de una sesión, pero también se observan a lo largo del tiempo, con una disminución significativa de los niveles de ansiedad de los pacientes en el curso de las sesiones.

Los sofólogos movilizan tanto el físico como el psíquico de los pacientes para hacer caer el nivel de estrés y ansiedad:

  • Los ejercicios de contracciones musculares y de respiración permiten evacuar las tensiones de manera muy eficaz.
  • Realizados en un estado mínimo de conciencia, los ejercicios de visualización también permiten al paciente proyectarse en situaciones positivas (visualizando imágenes de curación en particular) para recuperar la determinación de luchar contra la enfermedad.

Los ejercicios de visualización son particularmente importantes para algunos pacientes que sufren una pérdida de autoestima. Las mujeres con cáncer de mama, por ejemplo, confiesan que necesitan reconectarse con su feminidad visualizándose como algo distinto a las mujeres enfermas.

Disminución de la fatiga

La reducción de la fatiga también es parte de los beneficios que la sofrología aporta a los pacientes.
Esto se relaciona en gran medida con el manejo de las emociones y la reducción de los niveles de ansiedad, ya que un paciente que se calma es sistemáticamente menos propenso a los trastornos del sueño, como el insomnio.

En el nivel físico, la sensación de energía renovada es inmediata después de una sesión de sofrología. Sumergido en un estado mínimo de conciencia, el paciente se beneficia de un momento de descanso particularmente tranquilo en cada sesión.

En el nivel psíquico, los ejercicios tienen como objetivo contribuir a la vitalidad de cada paciente visualizándose en forma y lleno de energía. La vitalidad de los pacientes se ve así reforzada en gran medida por el restablecimiento de una moral de acero.

Reducción del dolor

Al mismo tiempo, el trabajo sobre las emociones ayuda a enseñar a los pacientes a controlar el dolor. La sofrología ayuda a centrarse en las sensaciones positivas, para modificar y minimizar la percepción del dolor.

El sofrólogo ayuda a echar una mirada benévola al propio cuerpo y a centrar la atención en los órganos sanos. El paciente puede así hacer evolucionar gradualmente su mirada sobre su propio cuerpo para no considerarlo más sólo como un cuerpo enfermo en sufrimiento.

¿Cuántas sesiones de sofrología?

El número de sesiones necesarias varía según cada paciente. Generalmente se aconseja seguir un mínimo de 5 sesiones, cada una de ellas de aproximadamente una hora de duración. El precio de una sesión individual es de unos 50 euros, frente a una media de 20 euros para una sesión en grupo. Estas sesiones no son reembolsadas por la Seguridad Social, pero pueden ser reembolsadas por algunas mutuas de seguros.

Tenga en cuenta que la sofrología sigue siendo un complemento terapéutico y no debe en ningún caso sustituir a los tratamientos contra el cáncer. Por lo tanto, es importante elegir cuidadosamente a su sofrólogo para asegurar su deontología.

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