Bienestar

¿La obesidad es contagiosa?

El número de casos de obesidad no ha dejado de aumentar en las últimas décadas. Incluso se habla de la enfermedad como una epidemia. Se han propuesto varias explicaciones para justificar este fenómeno, entre ellas los cambios sociales que fomentan tanto la inactividad física como la sobrealimentación. Dado que la genética no puede explicar la aparición de la obesidad en un periodo de tiempo tan corto, el entorno físico y social sigue siendo una de las causas más probables.

Un reciente estudio publicado en la revista científica The New England Journal of Medicine llega a la conclusión de que la obesidad es contagiosa. Pero esto no tiene nada que ver con las bacterias o los virus. Más bien, la obesidad es «socialmente contagiosa». Esto significa que el aumento de peso de nuestros familiares y amigos aumenta nuestro propio riesgo de ganar peso.

Como ya sabemos, el peso corporal no es sólo una responsabilidad personal. Este estudio refuerza esta idea al demostrar que las personas que nos importan tienen una influencia significativa en nuestra talla.

Obesidad, familia y amigos

Los autores analizaron 32 años de recopilación de datos de más de 12.000 participantes en el Estudio del Corazón de Framingham. Se midieron los pesos y las alturas de estos individuos cada 2 o 4 años, lo que permitió calcular su índice de masa corporal (IMC). Para determinar la red social de los participantes en el estudio, además de la lista de cónyuges y familiares, se les pidió que proporcionaran los nombres de amigos cercanos en cada visita. De este modo, más del 70% de las personas nombradas en estas listas fueron incluidas en el estudio.

Gracias a la disponibilidad de esta enorme red social, los resultados de este estudio único en el mundo de la sociología médica demostraron que el peso corporal no es sólo una responsabilidad personal. Las personas que son importantes para nosotros tienen una influencia significativa en nuestra talla.

Según estos resultados, el riesgo de que un individuo se convierta en obeso aumenta en un 57% si tiene un amigo que también lo sea. Incluso a dos y tres grados de separación de la amistad (amigos de amigos, amigos de amigos de amigos), el riesgo de obesidad aumenta un 20% y un 10% respectivamente.

Por parte de la familia, el riesgo de obesidad aumenta en un 40% si un hermano es obeso. En el caso de las parejas casadas, si uno de los dos individuos se vuelve obeso, el otro ve aumentar su riesgo de serlo en un 37%.

Además, los resultados muestran que las personas del mismo sexo tienen mucha más influencia entre sí (amistades esposa/esposa, hermano/hermano, etc.) que las del sexo opuesto. Esto explicaría por qué los amigos del mismo sexo tienen más influencia entre sí que los cónyuges.

Un familiar que gane peso aumentaría nuestro propio riesgo de obesidad, incluso si ese familiar vive en la otra punta del país. ¡El riesgo de obesidad sería aún mayor si este vínculo es con una persona del mismo sexo!

La distancia geográfica parece tener poca importancia en presencia de fuertes amistades o lazos familiares. De hecho, los resultados muestran que los riesgos de que una persona se vuelva obesa están influenciados por los miembros de la familia y los amigos, incluso si están geográficamente distantes. En cambio, la vecindad inmediata no parece tener ninguna influencia. Por lo tanto, parece poco probable que los factores ambientales locales sean responsables del aumento de peso observado.

Las pistas más probables

Es difícil explicar cómo la obesidad puede propagarse a través de la red social. Sin embargo, los autores han planteado algunas hipótesis para explicar este fenómeno social:

  • Las personas eligen «asociarse» con personas afines.
  • Los individuos comparten atributos comunes o experiencias recientes que conducen a cambios de peso al mismo tiempo.
  • Las personas ejercen una influencia social sobre sus compañeros.

Si uno observa el aumento de peso en un amigo cercano, es probable que acepte más fácilmente el aumento de peso para uno mismo.

Aunque las dos primeras explicaciones son probables, los resultados de este estudio sugieren que la propagación de la obesidad «de persona a persona» desempeña un papel de suma importancia. La propagación de la obesidad en la red social podría producirse de varias maneras:

  • Al cambiar la norma social, es decir, al cambiar la forma en que los individuos perciben la obesidad, se crea una mejor aceptación de esta;
  • influyendo directamente en el comportamiento de los familiares (afectando al consumo de alimentos, por ejemplo), o ambas cosas.

Lo que hay que tener en cuenta

Aunque se habla mucho de la capacidad de contagio de la obesidad, también es cierto lo contrario: la delgadez de una persona también influiría en quienes la rodean. Los comportamientos saludables se propagan con la misma facilidad que los no saludables.

Involucra a los que te rodean para que la salud sea una prioridad en tus valores. Crea nuevas tradiciones familiares que apoyen un estilo de vida saludable.

Establecer contactos con personas afines también puede ayudar. De hecho, ésta es probablemente una de las razones por las que los grupos de apoyo para la pérdida de peso tienen tanto éxito.

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Elena Ramos

Locutor - Redactor fashion Colombia Asistente de la estructura profesional de los servicios informativos.

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