La microbiota intestinal y su relación con la Obesidad y pérdida de peso

La flora intestinal sigue interesando a los científicos, los investigadores acaban de demostrar que la flora intestinal de los jóvenes obesos es diferente de la de los niños y adolescentes delgados. Este es el primer estudio publicado sobre el tema que relaciona la flora intestinal y la obesidad en los jóvenes. La flora intestinal, más conocida como la microbiota intestinal, ha sido objeto de una publicación muy importante de estudios sobre la obesidad en los últimos años.

La microbiota intestinal o la flora intestinal vive con las células humanas del intestino. Además de las células que juegan un papel directo en la digestión, el intestino consiste en unos 500 millones de neuronas. Por eso al intestino se le llama a veces el «segundo cerebro». La microbiota contiene más de 300 especies diferentes de bacterias y juega un papel importante en el proceso de digestión.

84 niños y adolescentes tomados en cuenta

Este estudio fue realizado por el Departamento de Pediatría de la Universidad de Yale en la ciudad americana de New Haven. Los científicos analizaron la flora intestinal y el peso de 84 niños y adolescentes de entre 7 y 20 años. De los participantes, 27 eran obesos, 35 eran gravemente obesos, 7 tenían sobrepeso y 15 eran de peso normal. Además del análisis de la microbiota, cada participante también realizó una resonancia magnética para identificar la distribución de la grasa corporal, realizó análisis de sangre y llevó un diario de alimentos.

Una microbiota diferente en las personas obesas que en las delgadas

Los investigadores encontraron 8 grupos de microbiota relacionados con la cantidad de grasa en el cuerpo. Cuatro comunidades microbianas parecían desarrollarse más en los niños y adolescentes obesos que en los que tenían un peso normal. Se encontraron cantidades más pequeñas de los otros 4 grupos microbianos en los participantes obesos en comparación con los delgados. La microbiota intestinal identificada en los jóvenes obesos tendía a ser más eficiente en la digestión de los azúcares que la de los niños y adolescentes de peso normal.

Estos hallazgos muestran que los niños y adolescentes obesos tienen una composición diferente de la flora intestinal que los niños y adolescentes delgados. Podrían desarrollarse modificaciones específicas de las especies que componen la flora intestinal humana para prevenir o tratar los primeros casos de obesidad en el futuro.

Además, los investigadores han descubierto que los niños con obesidad tienden a tener niveles más altos de pequeñas cadenas de ácidos grasos en la sangre que los de peso normal. Las pequeñas cadenas de ácidos grasos pueden convertirse en grasa en el hígado y acumularse en el tejido graso. Esta asociación podría indicar que los niños con un cierto tipo de bacterias intestinales podrían estar en riesgo a largo plazo de desarrollar obesidad.

Probióticos: el doble de pérdida de peso

Otro estudio publicado en el British Journal of Nutrition ya había demostrado que las mujeres obesas que tomaban probióticos perdían el doble de peso durante los 6 meses del estudio que las que tomaban un placebo. Además, la pérdida de peso fue duradera y los probióticos ayudaron a controlar el apetito.

También te puede interesar leer: El sobrepeso y el cáncer: la obesidad aumenta el riesgo de padecerlo

Fuente:

http://press.endocrine.org/doi/10.1210/jc.2016-1797