¡La increíble historia de un hamburguesa de McDonald’s!

La increíble historia de un sándwich de McDonald’s. Comprar un sándwich en McDonald’s y luego tomar una decisión increíble. Un hombre compró un sándwich en McDonald’s en Islandia. Como sabía que McDonald’s estaba a punto de cerrar por falta de clientes, pensó en no comerse el sándwich sino en guardarlo como recuerdo.

El hombre, Hjortur Smarason, que era muy aficionado a esos sándwiches pensó que tener un recuerdo a tiempo sería agradable. Puso el sándwich en su garaje y se quedó allí durante 3 años.

Después de estos tres años Hjortur vio que el sándwich había permanecido intacto y lo donó al Museo Nacional de la Isla, donde lo mantuvieron en exhibición y luego lo devolvieron al dueño.

Más tarde, Hjortur lo donó a la Casa Notra, un pequeño albergue de la capital, Reykjavik. Allí el sándwich fue visitado por más de 400.000 personas.

La empresa McDonald’s, después de conocer esta historia verdaderamente única, especificó que el sándwich no se conservaba tan bien porque estaba lleno de conservantes sino sólo porque se almacenaba en ambientes sin humedad.

Esta historia nos permite cuestionarnos que tan saludable es la comida de las tiendas de cadena. ¿No sería mejor alimentarnos mejor? Antes de comer comida rápida, piensa en ti y en tu salud.