La importancia de un examen de próstata

Miles de hombres están muriendo de cáncer de próstata porque el diagnóstico llegó demasiado tarde. Un periódico norteamericano advierte sobre esto, tomando dicha información de una investigación sin ánimo de lucro.

El porcentaje de casos encontrados cuando el tumor se extendió más allá de la próstata alcanzó un máximo histórico. De hecho, alrededor del 42.5% de los hombres tienen un diagnóstico en la etapa tres o cuatro, comparado con el 31% en 2012. Según los expertos, esto se debe a la falta de conciencia entre los médicos generales sobre los factores de riesgo de la enfermedad.

El cáncer de próstata es fácilmente curable si se diagnostica a tiempo y aún está localizado, pero se vuelve terminal si se ha diseminado ampliamente. Los hombres a los que se les diagnostica cáncer en estado cuatro tienen sólo un 22% de probabilidades de sobrevivir durante diez años, en comparación con un 98% si se les diagnostica a tiempo, es decir, en estado uno.

Una encuesta realizada por la organización benéfica masculina Orchid, encontró que menos de la mitad de los médicos, reconocían que los antecedentes familiares eran un factor de riesgo importante, si el paciente tenía antecedentes de cáncer en su familia. Y sólo el 5% definió el origen étnico como un factor de riesgo primario, a pesar del hecho de que los hombres de descendencia negra o caribeña tienen el doble de probabilidad de adquirir esta enfermedad.

Rebecca Porta, miembro de la asociación, instó a los médicos a considerar el riesgo de cáncer de próstata incluso antes de que los hombres presenten síntomas: «Es muy preocupante que el número de hombres diagnosticados en las últimas etapas del cáncer de próstata aumente cada año».

«En una etapa posterior -dijo el Dr. Porta- el diagnóstico de cáncer de próstata puede reducir las posibilidades de supervivencia y limitar las opciones terapéuticas”. Además, es probable que cause no sólo más estrés para el hombre y su familia, sino también intervenciones más invasivas. «Pedimos a los médicos que tengan en cuenta cuatro factores de riesgo principales: antecedentes familiares, edad, cambios en los hábitos urinarios y origen étnico”, advierte el especialista.