Todos sabemos que la falta de sueño reduce el estado de alerta y conduce a errores de falta de atención y promueve la irritabilidad. Las investigaciones sugieren que estos momentos de desconcierto pueden ser a causa de una interrupción de la actividad eléctrica en ciertas neuronas; lo que da lugar a un «micro-sueño» local que altera ciertas funciones cerebrales. ¡Esto significa que literalmente puedes dormir de pie!

Con casi el 50% de la población durmiendo menos de siete horas por noche durante la semana, la privación del sueño se ha convertido en un problema importante en las sociedades industrializadas durante las últimas décadas. Se trata de un fenómeno mucho más grave de lo que se podría pensar; un número creciente de estudios indica que la privación de sueño puede dar lugar al desarrollo de una serie de enfermedades crónicas graves, desde enfermedades cardíacas hasta ciertos tipos de cáncer.

Sin mencionar que la privación del sueño tiene un impacto en el funcionamiento general de la persona fatigada; distracción, reducción de la atención al conducir, irritabilidad, falta de atención en el trabajo o hacia los seres queridos, por nombrar sólo algunos. ¿Pero por qué el cerebro tiene tantas dificultades para hacer frente a la privación de sueño?

La actividad cerebral consume el 20% de toda la energía del cuerpo

Las neuronas son células que tienen la propiedad de ser activadas por variaciones en los potenciales eléctricos y utilizan estas variaciones para propagar información al conectarse a otras neuronas. Como todas las células del cuerpo, las neuronas no pueden estar constantemente activas y deben descansar para regenerar sus fuentes de energía. El pensamiento es un acto exigente que consume casi el 20% de toda la energía del cuerpo.

Por lo tanto, la actividad eléctrica de las neuronas varía enormemente dependiendo de si el cerebro está despierto o dormido: durante la vigilia, la mayoría de las neuronas están en estado activo, capaces de propagar una corriente eléctrica.

Durante el sueño, es exactamente lo contrario, con la mayoría de las neuronas en un estado de reposo, eléctricamente inactivo. Este momento de descanso asociado con el sueño es, de hecho, una «firma» del cerebro, un perfil de actividad eléctrica que puede ser fácilmente medido usando un electroencefalograma (EEG).

Falta de sueño: el cerebro te desenchufa para recuperarte

En general se considera que el sueño es un proceso global que afecta a todo el cerebro; pero hay algunas pruebas que sugieren que también puede afectar a zonas específicas del cerebro. Por ejemplo, algunos animales como los pájaros y los delfines tienen la capacidad de poner una mitad de su cerebro a dormir mientras la otra mitad permanece despierta (¡de ahí el término «sueño de un solo ojo»!). Trabajos recientes sugieren que un fenómeno similar puede ocurrir cuando el cerebro se somete a una deficiencia de sueño.

Los investigadores han descubierto que cuando los animales modelo se ven obligados a permanecer despiertos durante largos períodos de tiempo, las neuronas de ciertas áreas del cerebro dejan de funcionar temporalmente.

Cuanto más tiempo grande es la falta de sueño, más frecuente se hacía este cese de función y alteraba significativamente la capacidad de los animales para realizar ciertas tareas normalmente fáciles para ellos. En otras palabras, cuando el cerebro está fatigado, el exceso de trabajo obliga a ciertas neuronas a «dormir»; este micro-sueño local resulta en una disminución de la eficiencia del rendimiento que depende de estas neuronas. Si estás cansado y tienes dificultad para realizar una tarea rutinaria, probablemente seas víctima de estas neuronas que duermen la siesta.

Pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo

Como todos los órganos del cuerpo, el cerebro debe reponer su energía para mantenerse en condiciones óptimas de funcionamiento. Dado que todas nuestras funciones fisiológicas, y especialmente nuestras funciones cognitivas, dependen estrictamente de un cerebro alerta, no es sorprendente que pasemos casi un tercio de nuestras vidas durmiendo! Cuidar la salud es, por lo tanto, obviamente, dormir todo lo que el cuerpo necesita.

En un momento en que nos gloriamos en el hiperdesempeño, el sueño es percibido por algunos como un signo de pereza; es bueno recordar que el sueño es una actividad biológica esencial para mantener las funciones del órgano que nos define como especie: nuestro cerebro. Nuestra calidad de vida depende de un sueño adecuado.

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