La Enfermedad de Crohn: ¿qué es y cómo se produce?

Dentro de las enfermedades autoinmunes, se encuentra la enfermedad de Crohn; la cual afecta a los intestinos, causando inflamación crónica. Se caractetiza por sintomatología que incluye tanto el distrito intestinal como el extraintestinal; con una base inflamatoria.

Puede producir daño en cualquiera de los tractos gastrointestinales, afectando, en gran mayoría de las veces al íleon (35% de las veces) y al colon (45% de las veces); rara vez tiene incidencia sobre el esófago, estómago, duodeno y ayuno.

¿Cómo es la enfermedad?

Cuando la enfermedad de Crohn ataca, produce ulceraciones e inflamación granulomatosa en los tractos del intestino; afectando así, todas las capas que componen la pared del intestino.

Esta enfermedad se distingue, porque afecta al intestino en forma de «saltos», pues ataca intercaladamente las partes del intestino. Además, promueve la formación de conductos tubulares anormales a través de los cuales, la zona inflamada del intestino puede comunicarse con los órganos o tejidos adyacentes; de esta forma, genera vías por las que pasan sustancias y contenidos que pueden tener consecuencias muy graves para la salud.

Sumado a lo anterior, esta patología puede causar también otro tipo de problemas como complicaciones reumatológicas, problemas oculares, cutáneos e incluso centrales.

¿Por qué aparece esta enfermedad?

Aún no hay causas específicas determinadas para la enfermedad de Crohn. Se presume que puede ser producto de otra enfermedad autoinmune; una inmunodeficiencia adquirida de otras enfermedades o de patógenos.

Se habla de una estructura epigenética, que tiene una gran influencia en el curso y el pronóstico de la propia enfermedad. Según algunos estudios, se dice que esta enfermedad puede tener una causa genética. Las personas que tienen un hermano o hermana con la enfermedad tienen 30 veces más probabilidades de desarrollarla.

Las mutaciones en el gen CARD15 (también conocido como gen NOD2), presente en el cromosoma 16, son la base de la génesis de la enfermedad de Crohn. Las modificaciones en el TLR, presentes en las células endoteliales intestinales y en las células que componen el antígeno, también parecen estar implicadas en la enfermedad de Chron.

Además, se encontró una correlación entre la enfermedad de Crohn, la micobacteria y otras bacterias patógenas. Los factores genéticos predispondrían a los individuos a la infección por Mycobacteriumaviums subespecie paratuberculosis. La cual produce mananos, que la protegen contra la fagocitosis y varias otras bacterias, generando infecciones secundarias.

Otros estudios dicen que está relacionada con la alteración de la flora bacteriana intestinal. De hecho, hay una reducción de la presencia de Firmicutes, especialmente F. prausnitzii y un aumento de Enterobacteriaceae, más que de E. coli. La correcta composición de la microbiota permite controlar la inflamación provocada por una dieta incorrecta, factores de riesgo voluptuosos, etc.; por lo tanto, la disbiosis intestinal puede ser capaz de activar el sistema inmunológico de una manera desviada que conduce a un daño intestinal.

Las respuestas inmunológicas constantes causan una inflamación crónica, mediada por citoquinas y quimioquinas pro-inflamatorias. Lo cual también exacerba la penetración de las bacterias patógenas al aumentar la permeabilidad del intestino, creando un círculo vicioso.

La capacidad del epitelio intestinal para distinguir las bacterias comensales de las bacterias patógenas es importante porque el intestino requiere una relación simbiótica con las comensales sin respuestas inmunológicas.

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