La dieta anticancerígena: 9 alimentos para prevenir la aparición del cáncer

Los casos de cáncer directamente causados por la herencia (los genes) son minoría, algunas fuentes hablan de un 10 a 15%. La gran mayoría está relacionada con el estilo de vida y el medio ambiente. La dieta juega un papel fundamental y puede prevenir el cáncer o, por el contrario, promoverlo. Por eso una dieta anticancerígena puede hacer la diferencia.

Todos los alimentos que se mencionan a continuación tienen una acción preventiva contra la aparición del cáncer. Hacen parte de una dieta anticancerígena:

  1. Brócoli.

    Según diversos estudios, el brócoli se recomienda en el tratamiento preventivo del cáncer debido a la presencia de antioxidantes que actúan contra el desarrollo de radicales libres cancerígenos. Gracias al sulforafano en particular, el brócoli protege contra el cáncer. Los estudios han demostrado que comer brócoli con regularidad ayuda a reducir el riesgo de cáncer de ovario, pulmón, riñón, vejiga y próstata. Dos moléculas antioxidantes que se encuentran en el brócoli, la luteína y la zeaxantina, retienen mejor sus efectos después de una cocción corta en lugar de una larga.

    Comer brócoli también ayuda a perder peso, ya que la obesidad es un factor de riesgo para el cáncer. Esta verdura es baja en energía, sólo hay 34 kcal en 100 g de parte comestible.

  2. Manzanilla.

    Se dice que el té de manzanilla tiene un efecto contra el cáncer. Esta planta contiene una molécula, la apigenina, que podría prevenir la progresión de las células cancerígenas según un estudio publicado en mayo de 2013. En un trabajo realizado en ratones, los científicos observaron que la apigenina podía reducir la vida útil de las células cancerosas en caso de cáncer de mama, bloqueando así la difusión del tumor. Además, esta sustancia aumenta la sensibilidad a los tratamientos contra el cáncer. La apigenina, a veces llamada apigenol, pertenece a las flavonas, una subclase de flavonoides. Se aconseja beber una taza de té de manzanilla todas las noches. Además del probable efecto antitumoral, esta infusión le ayudará a dormir bien y a tratar ciertos trastornos digestivos.

  3. Manzana.

    Esta fruta es excelente para la salud, como nos recuerda el adagio «una manzana al día mantiene alejados a los médicos». Además de tener un efecto preventivo en el sistema cardiovascular (en particular, en los accidentes cerebrovasculares), como mostró un estudio británico de 2013, las manzanas también pueden tener un efecto preventivo en el cáncer. Es sobre todo la pectina, una fibra dietética soluble que se encuentra en las manzanas, que tiene propiedades en la lucha contra el cáncer.

    Su efecto es particularmente efectivo en la prevención del cáncer colorrectal. Las fibras promueven el tránsito intestinal y tienen un efecto regulador.
    La manzana también es rica en quercetina, una molécula de la familia de los flavonoides, con un efecto antioxidante para luchar contra las células tumorales.
    La quercetina se encuentra en otras frutas como fresas, moras y frambuesas.
    Se recomienda encarecidamente comer una manzana al día.

  4. El café.

    El café también es un elemento importante en una dieta anticancerígena; su consumo tiene un efecto preventivo sobre ciertos cánceres, como el de hígado, el de colon (reduciendo el riesgo en un 25%) y el de cuello uterino. Un estudio japonés publicado en 2008 mostró que las mujeres que bebían mucho café parecían tener un menor riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Específicamente, las mujeres que bebían más de tres tazas de café al día tenían un 60% menos de riesgo de cáncer de cuello uterino que las que bebían menos de dos tazas a la semana. Los niveles más bajos de insulina después del consumo regular de café serían una explicación del menor riesgo de cáncer de cuello uterino.

  5. Té verde.

    Esta es otra bebida con propiedades parcialmente idénticas a las del café. El té verde ayuda a prevenir el cáncer de próstata. De hecho, el consumo de 5 a 6 tazas de té verde al día reduciría a la mitad el riesgo de desarrollar esta forma de cáncer, que es común en los hombres.

  6. Ajo.

    El ajo contiene alicina, una molécula con efectos antioxidantes que lo hace esencial en una dieta anticancerígena, pues tiene un efecto preventivo sobre el cáncer. Según un estudio chino, el consumo diario de ajo reduce el riesgo de cáncer de pulmón en un 44%. Entre los fumadores, este riesgo se redujo en un 30%. El estudio, en el que participaron 6.000 personas, fue realizado por el Centro de Control y Prevención de la Provincia de Jiangsu, en China. También se cree que el ajo tiene efectos preventivos en otras formas de cáncer, como el cáncer de colon y de estómago.

    Por razones de salud, es aconsejable comer un diente de ajo cada día, si es posible ajo crudo (por ejemplo, en ensaladas) o si está cocido no debe superar una temperatura de cocción de más de 60°C, para evitar la pérdida de sus propiedades. Si el ajo se come crudo, se recomienda que sea picado finamente y luego se espera de 5 a 10 minutos antes de comerlo, ya que durante este tiempo hay una máxima liberación de alicina.

  7. Tomate.

    Comer una cantidad significativa de tomates frescos o cocidos (cocinados) parece tener un efecto preventivo sobre el cáncer de próstata. El licopeno, que se encuentra en los tomates, es la base de este probable efecto anticanceroso. Además, un estudio estadounidense ha demostrado que una dieta rica en tomates puede reducir el riesgo de cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas de alto riesgo.

    No es difícil comer tomates con regularidad, por ejemplo, añadiéndolos a ensaladas o salsas.

  8. Cacao.

    El cacao que se encuentra en grandes cantidades en el chocolate negro contiene muchos flavonoides. En particular, el chocolate negro contiene catequinas, un poderoso antioxidante, antialérgico y antiinflamatorio. Los estudios han demostrado que el consumo regular de chocolate negro reduce la aparición de ciertas enfermedades cardíacas y puede tener un efecto preventivo sobre el cáncer.

    Es aconsejable consumir unos cuantos cuadrados de chocolate negro cada día, por ejemplo con el café.

  9. Uvas (incluyendo zumo y vino tinto).

    Las uvas también contienen muchos flavonoides, especialmente el resveratrol, un famoso polifenol que se encuentra en el vino tinto y el jugo de uva, por ejemplo. Se cree que tiene muchas cualidades como la prevención del envejecimiento celular, la lucha contra la diabetes o la prevención del cáncer. Sin embargo, ha habido estudios contradictorios con el resveratrol. Algunos científicos creen que se han exagerado los efectos positivos para la salud de esta sustancia, en particular sus supuestos beneficios cardiovasculares. Más información aquí

    Es aconsejable beber jugo de uva (200 ml) todos los días, un vaso de vino tinto también puede tener un efecto preventivo sobre el cáncer. Sin embargo, hay que tener cuidado con el abuso del alcohol, un factor cancerígeno.

Además: Otros alimentos con un efecto probado o parcial, que pueden hacer parte de una dieta anticancerígena son: nueces, aceite de oliva, cúrcuma, etc.

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