La cicuta: ¿Cuáles son sus indicaciones terapéuticas?

cicuta

La cicuta es una conífera nativa de Canadá. Su nombre científico es Tsuga canadensis y pertenece a la familia Pinaceae. Esta planta es fácilmente reconocible gracias a su imponente altura que puede llegar hasta los 30 metros. Sus hojas son siempre verdes y su corteza es de color marrón oscuro. Además de su aspecto decorativo, también tiene interesantes propiedades medicinales. Además, en la fitoterapia se suele utilizar un aceite esencial obtenido por destilación de sus agujas y ramas. En cuanto a los ingredientes activos de este aceite, contiene ésteres, terpenos, fenoles y cetonas.

Usos en la fitoterapia

Beneficios para la salud:

La cicuta ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Desarrolla propiedades antivirales, antibacterianas, antiinflamatorias, analgésicas y expectorantes. Por consiguiente, puede utilizarse para tratar varios tipos de dolencias. Distinguimos, entre otras, las enfermedades respiratorias, los problemas de la piel y las enfermedades de las articulaciones.

Por su acción a nivel de la esfera de la otorrinolaringología o la ORL, restablece el confort respiratorio. Trata la bronquitis y alivia los síntomas de la gripe.
En cuanto a las afecciones dermatológicas, permite tratar casos de eczema, psoriasis, acné rosáceo y micosis.

Además, gracias a sus propiedades antiflogísticas, esta planta alivia los dolores articulares y musculares. Es particularmente eficaz en casos de reumatismo, osteoartritis o artritis.
Finalmente, este árbol, debido a su efecto descongestionante, trata los trastornos circulatorios. Entre los ejemplos se incluyen las hemorroides y las venas varicosas.

Bienestar:

La cicuta contribuye en gran medida a restaurar el equilibrio nervioso y emocional. Es útil en los casos de ansiedad, estrés y tensión. También ayuda a combatir la depresión y la fatiga mental. Además, tiene el poder de estimular la imaginación y la inspiración.

Formas galénicas

La cicuta está disponible sólo como aceite esencial.

Instrucciones de uso

Para uso externo, se recomienda diluir el aceite esencial de cicuta en aceite vegetal. Se recomienda una dosis de dilución del 20% de aceite esencial y el 80% de aceite vegetal. El preparado obtenido puede utilizarse como aceite para masajes, para ser aplicado localmente en las zonas a tratar.

En la difusión atmosférica, purifica el aire ambiente y previene las enfermedades invernales. También es posible aprovechar sus efectos calmantes cuando se inhala. Para ello, vierta unas pocas gotas de aceite esencial en un cuenco de agua hirviendo e inhale el vapor, o vierta las gotas en el interior de las muñecas y respire de vez en cuando.
Para la administración oral, la dosis habitual es de 1 a 2 gotas mezcladas con aceite de oliva o miel.

Contraindicaciones

Se prohíbe el uso del aceite esencial de cicuta en las mujeres embarazadas y lactantes, así como en los niños menores de 6 años. Para la administración cutánea, es importante diluirlo siempre en aceite vegetal. De hecho, su uso en su forma pura puede causar irritación de la piel.

Además, todo uso con fines curativos debe estar siempre bajo la supervisión de un médico.

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