La automedicación: ¿Cómo puede afectar tu salud?

La automedicación es una práctica que se ha vuelto muy común para muchas personas. Sin embargo, la mayoría desconoce el peligro que se corre al ingerir medicamentos sin supervisión médica. Por esto, a continuación, te contamos todo al respecto.

¿Qué es la automedicación?

Se conoce automedicación a la práctica de ingerir fármacos sin seguimiento profesional o sin tener en cuenta las indicaciones reales del médico. Esto puede generar efectos contraproducentes en la salud y agravar la enfermedad actual.

¿Qué patologías suelen ser las más automedicadas?

En vista de que existen muchos medicamentos que son vendidos sin receta médica, solemos automedicar ciertas patologías que creemos inofensivas. Por ejemplo, los resfriados de invierno, tos o garganta irritada, rinitis alérgica, dolores de cabeza y dolor de estómago.

¿Cuáles son los medicamentos que más se administran sin prescripción médica?

Los más comunes suelen llevar paracetamol o analgésicos, pero existen otros que se adquieren sin récipe médico, como:

  • Antihistamínicos: para personas con rinitis alérgica o gripe
  • Laxantes: para estreñimiento crónico

 

  • Antidiarreico: en caso de virus intestinales y reacciones adversas a comidas
  • Antiespasmódico: para los dolores relacionados con la endometriosis
  • Antitusivo: es muy común que las personas tomen jarabes para la tos sin prescripción médica, especialmente durante el invierno

Riesgos de la automedicación

Cualquier medicamento que se use sin acompañamiento médico supone un alto riesgo para la salud, ya sea por la posibilidad de adquirir enfermedades subyacentes o la reincidencia del actual padecimiento.

Los riesgos más relevantes que debe tomar en cuenta son:

  • Problemas cardiovasculares y neurológicos por el consumo de medicamentos anti rhume. La venta libre de estos medicamentos vía oral, son los más peligrosos
  • Amplia gama de reacciones adversas por la ingesta de aspirina, que van desde la aparición de alergias hasta sangrado interno
  • El desconocimiento sobre los elementos del fármaco puede empeorar los síntomas o tener una mala interacción con otros medicamentos
  • Error de dosificación que puede causar dependencia, mareos, fallos renales o ralentizar el proceso de sanación
  • Desconocimiento del nivel de toxicidad puede causar la muerte o envenenamientos

Si presentas alguna molestia y sospechas de la presencia de alguna enfermedad, no dudes en consultar a tu médico antes de tomar cualquier decisión sobre el tratamiento.